domingo, 28 de septiembre de 2008

El Camp (de Tarragona)

El Plà del Camp vertebrará la conurbación de Tarragona
  1. El transporte rápido creará una unidad de mercado laboral e inmobiliario
  2. Muchas segundas residencias de la zona son ahora viviendas habituales
XB· El Periodico - (hoy)
Los principales núcleos del Camp de Tarragona -o simplemente el Camp, para los alérgicos al nombre de la capital de provincia- carecen de un transporte frecuente que conecte sus localidades. Un transporte eficaz "es unidad de mercado y de residencia", señala el arquitecto y profesor de Urbanismo de la Universitat Politècnica de Catalunya Josep Parcerisa. Dicho de otro modo, la posibilidad de vivir en Badalona, ir al cine en Barcelona y trabajar en Castelldefels es lo que vertebra el área metropolitana. Este es el papel que deberá jugar el tranvía del Camp, el Tramcamp.

Pero además de vertebrar la segunda área metropolitana de Catalunya, lo que significa acabar con los compartimentos estancos entre municipios, el proyecto tendrá otros efectos. Así, casi culminará las necesidades esenciales de transporte público del extremo sur de una macroregión metropolitana casi "fantasma", como la describe Parcerisa. Que se ve incluso a ojo de pájaro pero de la que muy pocos hablan. Esta región es la que forman Barcelona y el Camp de Tarragona. Es decir, de Mataró a Cambrils. La suma de dos áreas metropolitanas independientes que el desarrollismo fundió y que ahora cobra vida.

CONTINUO URBANO
la parte por donde se funden ambas áreas metropolitanas es un continuo urbano que cambia el nombre (Cunit, Segur de Calafell, Calafell, Sant Salvador, Comarruga) sin más variación en el paisaje que el color del gresite de los apartamentos construidos en los años 70.

Se trata de una ciudad que va del puerto de Vilanova a El Vendrell y que, curiosamente, no es nueva. Lleva más de 25 años construida. Desde el boom de las segundas residencias. En los últimos años, muchas de esas viviendas se han reconvertido en primeras residencias. Por clima, servicios, acceso al transporte y autopistas, esta ciudad a caballo del Garraf, el Penedès y el Tarragonès se ha convertido en una especie de Maresme al sur de Barcelona.

En los años 60, para dar cobijo a la ola inmigratoria se tuvieron que construir decenas de polígonos de viviendas que aún hoy rodean las autopistas. ¿Qué ha pasado con el millón de inmigrantes llegados en la última década? ¿Dónde viven?
"Teníamos un stock de viviendas muy alto", afirma Parcerisa, lo que significa que sea porque, directamente, los recién llegados han ido a estas poblaciones --no solo al sur de Barcelona-- o porque han ocupado los pisos de aquellos que marchaban a vivir a la segunda residencia, Catalunya ha engullido este millón de personas sin excesivo problema.

Ahora bien, ¿cómo anda de transporte esta zona intermedia entre Tarragona y Barcelona? Bien, gracias al ferrocarril que recorre cada una de las localidades, pero podría estar mejor. "La solución sería desdoblar la línea de la costa por el interior para que por el litoral solo circularan Cercanías con una alta frecuencia", apunta Parcerisa.

1 comentaris:

Sonia dijo...

Buenas noticias por la mañana..., el hecho de que se preocupen por una realidad que se ha ido perpetrando éstas últimas décadas, hace que tengamos esperanzas de que la situación actual mejore.

En Catalunya (sobre todo en el nucleo de BCN), las familias en los años 60/70 han ahorrado para tener :
1º Un “terrenet” o parcela.
2º Poderse hacer una “torre”, o en su defecto un “apartament”.

Posible consecuencia de la necesidad de desconectar del asfalto y poder hacer una "costellada" con los amigos o una paella con la familia.

El panorama actual es muy diferente. Intervienen factores de inmigración, crisis inmobiliaria, económica... y la ocupación se redistribuye, con lo que las necesidades de transporte público para las areas de mayor crecimiento cambian, se impone una reestructuración en los servicios públicos de transporte y comunicación.
-Incrementar la frecuencia de trenes y autobuses (no soy usuaria habitual, pero cada vez que he usado últimamanete el tren BCN (Passeig de Gracia/Sant Vicenç de Calders) no he podido sentarme, antes iba a Sants Estació y en muchas ocasiones no había podido ni entrar.
-Potenciar los enlaces hacia el Tarragonés(son..., vamos que NO SON)
-Racionalizar los peajes de las autopista y en algunos tramos suprimirlos, ha de ser una REALIDAD en nuestra comunidad, quiero volver a dejar constancia de la “vergüenza” de ser catalan y pagar cómo un pollino en cada tramo de autopista, ésto sólo sucede en Catalunya.

A ver si captamos la atención de las administraciones y nos “apañan” un poco, cómo en otras comarcas han hecho, el desaguisado actual en el que vivimos