domingo 27 de junio de 2010

El abuelo de los poemas

Un paseo más huérfano

José M. Baselga - 26/06/2010 08:53

No le esperen este verano en el paseo de la playa de Calafell con sus poemas y sus escritos dispuesto hasta las tantas a dar algo de charla a quien se acercase a su mesa de camping plegable. No le esperen porque hace unos meses cogió sus bártulos de viejo marino y se fue a Cartagena. Ya saben. Los años pasan y sus hijas le convencieron de que ya no tenía edad para estar solo y menos para vender sus libros en una mesita. José Gil Cánovas deja algo huérfano al paseo marítimo de Calafell. Quedan las bermudas y las chancletas, pero faltará la poesía. Unos tiempos demasiado modernos, decía el escritor que a pesar de todo seguía dándole a la tecla.

Decía que él ofrecía poesía y conversación en un mundo cada vez más seco. Y que él mismo se sorprendía de la cantidad de personas que se paraban en su mesita de camping para hablar y para buscar un poema. De amor. Aunque no te lo creas es lo que más se busca, explicaba. Porque es lo que más falta, añadía en sus conclusiones calmadas.

Aguantó hasta que en alguno de los paseos marítimos en los que se ponía el Ayuntamiento en cuestión, con auténticos linces de las finanzas en sus filas, pensaron que habría que cobrarle al abuelo un canon por vender sus poemas. Fue el principio del fin. Pero resistió. Y ahora escribe frente al mar de su Cartagena.