miércoles, 4 de noviembre de 2015

El ayuntamiento de Calafell NO tiene cargos de confianza en esta legislatura. En la anterior, con gobierno de CiU y PP, hubo dos. La primera de ellas era la Coordinadora del ayuntamiento, Mar Giné, que venía de Salou, saldando un compromiso de partido (CiU) en esa localidad, mujer de un tránsfuga que cambió el gobierno. La segunda persona de confianza fue Sandra Vingut, como secretaria de Promoción económica y comercio, concejalía que ostentaba el PP. Sus salarios eran de:
Mar Giné - 72.119,46€ brutos anuales (más antigüedad).
Sandra Vingut - 31.281,04€ brutos anuales.
TOTAL - 103.400,50€ brutos anuales.
(a los que hay que añadir unos 15.000€ más de coste en concepto de Seguridad Social)

Esa cantidad es la que nos ahorramos anualmente en los presupuestos municipales, puesto que NO se ha contratado ningún cargo de confianza. Pese a la estigmatización que sufre esa figura hoy en día, sigue siendo una de las mejores fórmulas de contratación para aquellos cargos que ayudan a desarrollar al equipo de gobierno su programa electoral, por ello votamos a favor, en su día.
Pero, hasta aquí, la información sería incompleta. Algunos han bautizado como "cargos de confianza encubiertos" las contrataciones externas que se hacen a profesionales o empresas que también trabajan para el ayuntamiento. Con las limitaciones que hay, hoy en día, por ley, para contratar personal en el ayuntamiento, la fórmula de contrataciones externas es de las pocas con las que pueden cubrirse determinadas necesidades.
El anterior equipo de gobierno dispuso de diversos profesionales, contratados externamente, especialmente en el área de Comunicación. Todos ellos, relacionados con CiU, por militancia o parentesco familiar. Esos profesionales eran:
Elisenda Pifarré - 28.906,90€ (IVA incluido)
Jordi Targa - 15.000€ (IVA incluido)
Jordi Salvat - 11.616€ (IVA incluido)
Ángel Solé (Grupo Butterfly) - 17.424€ (IVA incluido)
TOTAL - 72.946,90€ (IVA incluido)

A esa cantidad, hay que sumar unos doce mil euros que se pagaban, en concepto de publicidad, al Diari Més Tarragona, donde trabajaba Jordi Salvat. A parte, hay que mencionar que nos hemos encontrado una web totalmente desestructurada y que, después de varios meses intentando arreglarla, los técnicos han propuesto hacerla completamente nueva. Además, Ángel Solé cobró 4.247,10€ para el diseño del programa de identidad y el material promocional del nuevo Mercado de Calafell.
Con el actual gobierno, se ha simplificado la estructura de profesionales que configuran el área de Comunicación. Se ha contratado a dos empresas para hacer las funciones de "jefe de prensa" y para desarrollar la nueva web o arreglar la actual. Esos profesionales no están vinculados a ningún partido y son profesionales que residen en el municipio. Están contratados por seis meses, de forma temporal, con los siguientes salarios:
Consultora de Comunicació Local - 21.175€ (IVA incluido)
The Web Studio - 18.150€ (IVA incluido)
TOTAL - 39.325€ (IVA incluido)

Si hiciéramos la proyección anual, serían unos 78.650€ (IVA incluido), aproximadamente el mismo coste. No obstante, hay que decir que se está intentando resolver los desaguisados que se hicieron en la web municipal y, después de eso y de cumplir con la ley de transparencia, se hará una nueva web, en la que se unirán las distintas webs municipales y se transformará la de Calafell Radio en un nuevo canal de Televisión por internet.

Respecto a la emisora municipal, nos hemos pasado 4 años sin director. O, mejor dicho, con un concejal del equipo de gobierno haciendo las "funciones" de director. No hay que decir hasta qué punto ha llegado la emisora municipal a formar parte del "aparato" comunicativo del anterior alcalde, Olivella. Se pasó cuatro años recortando fotos y la web suspendiendo en transparencia. El sueldo del concejal era de 37.599,94€.

Con el actual gobierno, se ha hecho cargo una persona que ya hacía de colaborador de la emisora, experto en comunicación, con el objetivo de ir transformando la emisora municipal en una televisión por internet, de forma paulatina. Esta persona, contratada por seis meses, a través de su empresa, tiene un sueldo de 18.150€. La proyección anual sería de 36.300€, ligeramente por debajo del sueldo del anterior concejal, pero con un nivel indudable de profesionalidad.

También en la emisora han habido dos nuevas incorporaciones, Ernest Gili (esports) y Xavier Sanjuan, que sustituyen al desaparecido Ferran Rodríguez y a una periodista que abandonó la emisora, Marta Rius. Con ellos, se completa la plantilla de Calafell Ràdio. Los sueldos son parecidos a los de sus predecesores.

Hay que decir que el anterior gobierno también contrató a la empresa Portacabot, otro "favor" de partido para un dirigente importante de CiU. Una empresa que ralentizó el Plan de Barrios hasta casi pasar desapercibido. Tal empresa ha facturado 118.770€ en la legislatura anterior, lo que da un promedio de casi 30.000€ anuales. A ellos, hay que añadir el coste que tuvieron las contrataciones de Enric Fontecha o Jaume Angerri que asesoraron en diversas ocasiones al equipo de Olivella.

En cambio, hoy se ha publicado que el actual gobierno contratará al medallista olímpico, José Manuel Abascal, para hacerse cargo de la concejalía de deportes. Un hombre que viene a sustituir al que, hasta ahora, ha sido el técnico de deportes, al cual se le han delegado las funciones de dirección y dinamización de los nuevos centros cívicos (el del Puerto de Segur, el de Cal Bolavà, el Mercat Vell i los locales del edificio de correos de Segur), una necesidad que se ha originado al abrir nuevos centros y servicios para el municipio.

La verdad es que no es fácil gestionar una plantilla como la del ayuntamiento, con la limitación de contratación que impone la ley actual. En el presente año se jubilan 6 personas de plantilla. En el próximo, dos más. En los dos siguientes años, habrán cuatro jubilaciones anuales y, finalmente, en el 2019, se jubilarán once. Si no se flexibilizan las leyes actuales o se permite la contratación de personal, la plantilla del ayuntamiento se reducirá, en los próximos cuatro años, de manera considerable. Pero, ante todo, transparencia.