Esto me lo decía hace pocos meses un amigo, de la policía, cuyo nombre no pondré aquí, previendo que cuando se empieza por hacer las cosas mal pues acaban yendo a peor y viendo que cuando los 'ilegales', sin papeles, sin seguro, sin paro, se queden -como ya ocurre- sin trabajo, se iban a dedicar a otras cosas... pues estamos en ello y si no se remedia, irá a más.
Estas oleadas de robos son cíclicas, pero la frecuencia, últimamente, va a más. De los que cita el artículo de Diari de Tarragona que reproduzco más abajo, yo conozco a Dolors (Lola) del Coral, A Thomas y Sammy de Don Felix, al del LLamas (vivo a tocar), etc. Esto no es cosa de un día, ya hace demasiado que dura. Lo sabes cuando llevas toda la vida aquí y ves el cabreo generalizado que hay porque todo el mundo habla de lo mismo con cierta desesperación y mucho cabreo. Me lo han contado también Antonio y Alberto, de La Taverna del Port, que también han sido víctimas de los chorizos que pululan libremente por este pueblo... y me lo han contado algunos más que no cito de momento. En general, la expresión "hasta los huevos", será soez pero refleja a las claras lo que hay.
La policía no ha pasado y esta mañana les han avisado, aunque cuando hago este artículo los vecinos llevan 1/2 hora esperando a que aparezcan. Si quieren que vengan rápido, sólo tienen que dejar el coche mal aparcado.
Diari de Tarragona
Noche de asaltos en Segur para robar máquinas tragaperras Pasaba media hora de las doce de la noche cuando Andrés Llamas recibió aviso de la central de alarmas porque había saltado la del bar. Tardó poco en llegar, pero la tragaperras ya estaba rota y los ladrones habían huido. José Teruel recibió la llamada a las 3.30. También se encontró el estropicio. Entre los dos asaltos los ladrones robaron en cuatro locales de Segur. En todos los casos vaciaron las tragaperras.
por José M. Baselga |

Los asaltos se repiten de forma similar. Con un objeto contundente rompen la puerta de entrada y una vez en el local los asaltantes destrozan la tragaperras para llevarse la caja del cambio. Los asaltantes actúan con gran rapidez. Incluso en los establecimientos que hay dos o más máquinas, tan sólo una es la reventada.
Los asaltos que se produjeron en la madrugada de ayer son sólo una gota más de los que sufren los empresarios desde hace algo más de un mes. «El Rueda, el Los Hermanos, el Pscolabis....», prácticamente todos los bares han sufrido un robo en las últimas semanas. En algunos casos hasta en dos ocasiones. No hace mucho el supermercado del restaurante Llamas sufrió el robo de comida y bebida y ahora le ha tocado al bar.
Ayer se detectó la presencia de un joven sospechoso después del asalto a un local, pero antes de que pudiera ser identificado, ya sonó otra central de alarmas. Los empresarios se ven impotentes y aunque reconocen que se ven patrullas policiales, consideran que se deben incrementar. Ahora se teme un desplazamiento de los robos. En ocasiones similares anteriores, tras robos en Segur de Calafell, se producen en el núcleo del pueblo.
La situación afecta a los empresarios incluso en los seguros. Después de varios destrozos «a mí me triplicaron la cuota», explica José Teruel. Para entrar ayer en su bar los ladrones tuvieron que reventar los gruesos cristales de dos puertas antes de entrar en el establecimiento.

















