miércoles, 10 de julio de 2013

El difunto toilekan

Perdonen si empiezo poniendo una foto de mi ilustre cara. Pero si el alcalde lo hace, si lo hace su mujer y si nos las tenemos que tragar en casa en esos apestosos patufets, entonces yo lo hago, aunque sea una vez, y gratis. Y así verán que la mía es mucho más simpática y, desde luego, denota la presencia de inteligencia, cosa que no se puede decir de las fotos del alcalde y su respetable señora (perdonen si la llamo respetable señora pero aún no la conozco bien).

Una vez dije que "Conozco a centenares de maridos que volverían felices al hogar si no hubiera una esposa que les esperara. Quiten a las esposas del matrimonio y no habrá ningún divorcio." pero creo que debo rectificar, ahora algunas esposas van detrás, al lado de los maridos, delante de los maridos. Está claro pues, que otra de mis grandes citas "Detrás de un gran hombre hay una gran mujer. Detrás de ella está su esposa" es más que acertada. Detrás de Olivella no hay nadie. Ninguna gran mujer. Sólo su esposa.

Pero no he venido aquí, con el calor que hace, para perder el tiempo hablando de Olivella, su mujer y sus fotos. Eso ya lo hacen mis compañeros de blog. ¡Qué bajo he caído! de gran actor de comedia y genio del séptimo arte a escribir en un blog que no se lo lee nadie. Bueno, eso dice el alcalde y ni siquiera él se lo cree. Le entiendo, yo tampoco confiaría nunca en la palabra de un alcalde. Ni aunque fuera yo. Y si yo fuera Olivella, no sería alcalde pero... ¿¿qué estaba diciendo??

¡Aiba, los toilekans!

Sí, he venido a hablar de los toilekans. Algunos dirán "¿otra vez los toilekans?" Pues sí, otra vez los toilekans, las veces que haga falta. Les voy a contar una historia de un político y su afición, junto a un amigo que no lo era pero se querían como hermanos por el parné ( $$$ ) que, cuando salía algo interesante, no sé por qué, pero se volvían locos. Igual inundaban Segur de señales de tráfico como se ponían a instalar cosas inservibles pero que costaban un ojo de la cara. No quiero ser mal pensado, supongo que las pondrían por el bien de toda la población ya que a cualquier político de alta, media o baja estofa, le preguntas por qué hace las estupideces que hace y te dirá siempre "por servir al pueblo, vocación de servir"

Pues los toilekans son como las señales de tráfico. Hace años se llenó Segur de señales a 80 euros la pieza. Hoy se pueden conseguir por sólo 20. Los 60 euros de diferencia no sé quién se los llevaría, pero me imagino quién, por qué y para qué.

Lo mismo con los toilekans. Miren qué foto más chula de un toilekan reluciente, nuevecito, en el año de Nuestro Señor de 2008. La he sacado de este maravilloso blog. Justo unos días después de aparecer el paseo marítimo sembrado de toilekans. Uno de los impulsores del Blog, Doc, tuvo unas palabras proféticas hace 5 años (están escritas en Lapao, pero cualquier chino podrá entenderlas). En su escrito sobre los nuevos toilekans, recién instalados, dijo:
Sempre diem que s'han de donar sol.lucions abans de començar per prohibir o multar (com el tema dels gossos a la platja, que no són el problema el gossos sinó certs tipus de propietaris incívics) i això ja és un pas per millorar una mica l'entorn.

Ara seria d'agrair que hi hagi un manteniment correcte i continuat ja que si desprès del cap de setmana no passa ningú a posar bosses, malament rai.


Miren cómo brilla por delante y por detrás. La imagen del perrito, el dibujo de la mano recogiendo excrementos caninos, en un acto de civismo. ¡Qué bello espejismo!. Porque Doc la clavó, dió en el centro del centro del centro de la diana. Los toilekans tuvieron bolsas para recoger tifas durante unos días. Luego, todo terminó.

Y de aquellos brillantes, relucientes, eficaces y prácticos toilekans hemos pasado a....


Ya lo ven. Aquel que un día fuera un rey hoy es un pobre de solemnidad. Ahí lo tienen, oxidado, roto, abandonado... Donde un día hubo bolsas hoy hay papeles y algún nido de mosquitos. Los portones  hace años que no se abren y el óxido ya ha hecho mella por una falta total de mantenimiento. Incluso hay que ver como el Yemas ha dejado ahí también su meadita, su marca. Y el que un día fuera un hermoso perrito blanco al pie del toilekan, hoy parece un gato fantasma, el espectro de Micifuz, el gato zombi. Se ha transpersonalizado sin necesidad de fumarse nada.

Un ciudadano, cabreado, se ha dedicado a poner adhesivos en los toilekans, harto de encontrarse cacas a lo largo y ancho del paseo "si su perro ensucia, recójala" advierte en sus adhesivos ¿Cuan harto ha de estar un señor para pegar un adhesivo en todos los toilekans a lo largo de varios kilómetros de paseo marítimo?.

¿Qué ha pasado? ¿por qué este estado de abandono? Caballeros, si ya no son útiles, que los retiren y que el responsable pague de su bolsillo la retirada. Afean el paseo, son fuente de suciedad en lugar de motivo de higiene. Una larga hilera de toilekans inservibles "adorna" el paseo marítimo. Da pena verlos. Puede que los concejales no paseen por ahí, pero es algo que dudo porque se han hecho muchas fotos en el paseo.

Así sucede con otras muchas cosas pero hoy, queridos lectores y lectoras, miembros y miembras, taxistas y taxistos, quería hacer hincapié en los toilekans como ejemplo de todas aquellas motos que nos han vendido (aquellos y estos) y que a los únicos que les ha reportado algo ha sido a los mismos que las vendían.

Y, ahora, disculpen que les deje, pero voy a volver a mirar las fotos de la trasera de la mujer del alcalde repartiendo premios. Me tiene un poco trastornado. Qué hacía esa mujer ahí, repartiendo medallas ¡y con esos pantalones y esa cortina sin mangas! es algo que, a pesar de mi intelecto superior, no consigo entender.