lunes, 12 de enero de 2015

Elvira se las pira

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No es la notícia del año, ya que Macintosh nos adelantó hace tiempo que la regidora fumeta cósmica Olga Elvira no iba a repetir en las listas del PP por motivos estrictamente personales.

Pero creo que, siendo justos con ella, debemos dedicar una entrada a los grandes logros que esta regidora ha conseguido y, por encima de todas las cosas, valorar su labor en la medida exacta (que es nada de nada).


Durante la campaña electoral, Olga Elvira nos habló de cosas muy importantes de cara a la galer... disculpen, la ciudadanía:


- bajarse el sueldo un 20%

- el proyecto RESUR
- generar empleo
- recuperar el turismo perdido
- un carril bici que comunicaría los muchísimos chiringuitos chill out que abrirían en las larguísima playa de Calafell
- preocupación por cultura i ensenyament
- potenciar la innovación tecnológica (tdt, adsl, etc)
- dinamizar el comercio
- dinamizar el turismo
- dinamizar los locales del puerto

Dinamizar, lo que se dice dinamizar, pues no. 

Pero dinamitar, lo ha dinamitado todo.

Empezó incumpliendo de manera flagrante el compromiso de bajarse el sueldo un 20%. Ni a un 10% llegó y se amparó en que como el socio de gobierno (CIU) no lo había prometido, pues ella tampoco.

Y ella tan pancha.



Nos sorprendió después con uno de los episodios más surrealistas que uno pueda esperarse de una regidora de turismo y comercio, que es -o debería ser- la imagen de Calafell: el vídeo donde quedaba constancia de su aparición con nocturnidad y chamanería en la ermita de Segur, en una ceremonia que nadie autorizó, abriendo la ermita sin permiso de nadie, metiendo allí a una chamana y celebrando una ceremonia pagana por la cara. En un pleno se le pidieron explicaciones y habría sido de risa la intervención de Ramón Ferré en ruegos y preguntas sobre el tema del ridículo de la parejita sentimental del PP en la ermita con su psicodélica sesión grupal de psicología transpersonal, si no fuera porque se hizo en un lugar que es patrimonio protegido municipal, es una falta de respeto a un espacio de culto consagrado y que pone en un brete al mosén. Elvira dijo sobre la ermita que eso era meterse en su vida personal y que nunca había querido hablar de su vida personal (mejor, más le vale) y que fueron a hacer unos rezos y que se está manipulando una creencia religiosa ¿la psicología transpersonal es una religión? ¿el video no lo ha puesto un instituto de psicología transpersonal dirigido por alguien que además cobra por ello?. Y si te gusta bien y si no, pues nada. Eso es echarle morro.

Y ella tan pancha.


En un pleno votó contra una moción a la política opuesta al estado del bienestar que practica el PP. Incluso su socio de gobierno, CIU, votó a favor.

Y ella tan pancha.

Después aparecieron unas grabaciones en este blog, que tanto soporte le dió, donde ella ponía de vuelta y media al equipo de gobierno (poco menos que tratándolos de inútiles) que sólo les faltaba pedir perdón por el retraso.

Y ella tan pancha.

Aparecieron más grabaciones en el blog en las que su novio y regidor de deportes pepero Juan José Iglesias Sánchez ponía a parir al socio de gobierno, menospreciaba a los ciudadanos de Calafell y quería hacer las cosas por su cuenta. La oposición pidió su dimisión al alcalde, Olivella, pero hizo como que la cosa no iba con él.

Y ella tan pancha.

Entre bronca y bronca plenaria, al regidor le pasaba de todo. Le pintaban dianas (ha sido ETA) en su casa, le robaban en la regiduría un ordenador que luego resultó estar en un cajón, las entidades deportivas se quejaban de que no les hacían ni caso y el regidor aparecía poco por el despacho y...
Y ella tan pancha.





El regidor de deportes pepero, Iglesias, terminó presentando la dimisión, también alegando motivos personales. Su explicación a lo que se considera un auditorio adulto fue una fábula de un indio cherokee y los lobos, apta para poco más que adolescentes. No daría para más el muchacho, nunca lo sabremos, pero Calafell se quitó de encima a un verdadero chupasangres, como se descubriría más tarde al analizar las cuentas municipales.

Y ella tan pancha.

Digo lo de chupasangres porque, un año después de la dimisión del tal Iglesias, cuando ya se sabía que se habían pulido entre él y Olga Elvira una auténtica fortuna en comilonas y facturas de móvil sin control, la oposición descubrió que el caballero se había cepillado más de 600 euros en reuniones de trabajo en bares, consumiendo bebidas alcohólicas de todo tipo. Dinero de los calafellenses, por supuesto. El detalle de las consumiciones lo pueden leer aquí. Es, posiblemente, el regidor más sediento de toda la historia de Calafell.

Se pidieron explicaciones en un pleno y...
Y ella tan pancha.

Con los carnavales tuvimos un verdadero carnaval. Problemas y más problemas. Peleas, borrachos campando a sus anchas, un desastre. Todo el mundo buscando a la regidora pero ella, pobre, estaba fluyendo hacia el más allá y, como es evidente, si estás en el más allá, no puedes estar en el más acá, así que ni siquiera tenía el móvil conectado. Un fiasco absoluto y críticas en los medios de comunicación.

Y ella tan pancha.




Los comerciantes del final del paseo de Segur se han pasado todo su mandato pidiendo que les hagan caso, que se celebre algún evento en esa zona porque, hasta ahora, cuando hay alguno, a ellos les cortan la circulación y por allí se mueren de aburrimiento. Siguen esperando a que se pase a verlos. Recogieron firmas, se publicó en prensa y...

Y ella tan pancha.

Botellón, peleas, escándalos. Descontrol en verano y descontrol en invierno. Comerciantes perdiendo el género y el dinero invertido porque les cambiaron la ruta a última hora. La prensa haciendo mención explícita del desastre.
Y ella tan pancha.




Ahora se pierde el festival rockabilly por falta de atención y de instalaciones adecuadas. Incluso con un contrato en vigor, los organizadores no pueden asumir que se dé mala atención a los más de 7.000 turistas que acuden a él.
Y ella tan pancha.

Así, una lista interminable. Eventos mal organizados, excusas baratas, falta de profesionalidad, absentismo laboral manifiesto, irse de vacaciones en la época que más necesaria es su presencia, nulo compromiso con la labor por la que se le paga, justificar lo injustificable de su regidor de deportes, Me harían falta varias entradas y podría seguir explicando todas y cada una de las incontables cagadas de esta regidora que prometía mucho y se quedó en nada, que fue sólo humo (no lo digo por las pipas transpersonales) y que le ha costado a Calafell la friolera de 200.000 euros tan sólo en sueldo. A eso habría que añadir las dietas (hoteles, viajes, desplazamientos), los gastos de móvil y otras cosas que nunca sabremos. Hoy por hoy, lo cierto es que la regidora ya no aparece por el trabajo casi nunca, ha perdido el norte (o se ha ido a él). Las quejas son un clamor, por parte de ciudadanos, comerciantes y los regidores de la oposición. En el último pleno le llamaron la atención abiertamente y...

Y ella tan pancha.




Pero todo esto no es una despedida a Olga Elvira. Todo esto es para el ilustrísimo alcalde Olivella, el máximo responsable del equipo municipal, que ha permitido todo esto y mucho más. Mientras él siga aposentado en su silla, la otra que cobre por no currar, que le paguen por no estar y que esté tan pancha. Y ¿qué puedo decir de Olivella ante toda esta situación?

Y él, tan pancho.




Lo mío no es hacer vídeos, así que inserto uno de los muchos que se le han dedicado en este blog a la inefable regidora del PP.