lunes, 20 de junio de 2016

El futuro del carril bici de Calafell



El futuro del carril bici de Calafell pasará por un proceso de participación ciudadana. 

No estará en el paseo marítimo, se buscará una serie de caminos alternativos y se trabajará con propuestas de vecinos, comercios y asociaciones. Este verano no está permitido el paso de bicicletas entre las 10 de la mañana y las 12 de la noche.


 Desde 2011, en que empezó la problemática, ha pasado de todo. En marzo de ese año, bajo la alcaldía de Jordi Sánchez (PSC), sorprendió ver que hacían un carril bici y nadie sabía nada. La oposición no se había molestado en ver que se había publicado y los vecinos no sabían nada. Quejas, televisiones, informes en contra de Vía Pública y Seguridad Ciudadana, pero el carril se hizo con gran descontento. Eliminaban más de 300 plazas de aparcamiento, los comercios pusieron el grito en el cielo porque el paseo solo era de un sentido y llevaba a Cunit, no a Calafell. Un show que dicen que le costó la alcaldía a Sánchez. 

Entró Olivella (CIU) a gobernar y eliminó aquel carril del paseo. Dijeron que harían participación ciudadana con propuestas. Sólo 10 personas, a la última reunión ni fue el técnico del ayuntamiento ni la mitad de los convocados, el único ciclista de verdad que había en la mesa, en la segunda reunión dijo "ahí os quedáis", al ver el panorma. Para colmo, la mesa de trabajo siempre se hizo a puerta cerrada. Las propuestas solo las hicieron ellos en un documento ya redactado que presentaron a representantes de entidades, y siguieron las quejas porque la propuesta más barata, restringir el horario de biciletas y permitir que circularan de nuevo por el paseo en lo que se llamó "carril de convivencia", se veía problemática dada la afluencia de visitantes en los meses de verano. Con el tiempo se ha demostrado un fracaso. Atropellos y accidentes han ocurrido cada verano. 

 Todo esto ha sido una "broma" que pagamos todos, entre hacer el carril del paseo, quitarlo, señalizar el paseo, cambiar señalización viaria y volver a repintar porque la pintura del primer carril bici volvía a aparecer, el coste oscila sobre los 300.000 euros. Costó unos 150.000 hacer el carril del paseo en abril de 2011, 128.000 quitarlo dos meses después. Todo para quedarse como estaba y con restricciones. 

 Gobierna ahora Ramón Ferré. Promete no repetir los errores del pasado y en declaraciones a Radio Calafell, explica cual será el sistema a seguir. Les invitamos a escuchar el audio y a dejar su opinión.