domingo, 9 de abril de 2017

Afectaciones al tráfico en la C-31 y el lateral, zona comercial de Mas Mel, este lunes y martes


Las obras de instalación del nuevo alumbrado en la zona comercial y ocio de Mas Mel causarán afectaciones al tráfico de vehículos, este lunes y martes, 10 y 11 de abril. Tanto en la propia carretera C-31, si bien de forma muy puntual, como en el lateral, y desde las 8 de la mañana hasta las 6 de la tarde.

La primera fase de estos trabajos consistirá en la descarga de las nuevas luminarias, en el tramo comprendido entre el puente de Mas Mel y la calle Josep Carner. Cuando se haga cada descarga, se cortará momentáneamente el tráfico tanto en la carretera como en el lateral, ya que se trata de luminarias de gran tamaño que se mueven con una grúa y que quedarán suspendidas encima de las respectivas calzadas. Serán cortes de poca duración y se realizarán durante parte del lunes. 


La segunda fase afecta al lateral de la C-31, a partir de la calle Josep Carner y hasta la rotonda de la avenida de Francia (donde están las gasolineras). En este caso se cortará el lateral y el tráfico se desviará por Josep Carner y el pasaje del Ferrocarril, hasta salir a la rotonda. 

Estas afectaciones estarán indicadas con señalización fija o con operarios señalistas de la empresa constructrora, y estarán reforzadas con la presencia de la Policía local. 


Estos trabajos forman parte del lavado de cara que se está haciendo en la zona comercial y de ocio de Mas Mel, un proyecto que realizan los propietarios, con una inversión de cerca de medio millón de euros para corregir las carencias y desperfectos, que afectan uno de los lugares más visitados de todo el municipio. 

Las obras mejorarán las calzadas, las aceras, el alumbrado, aparcamiento y el arbolado que eran objeto de frecuentes quejas de los usuarios de la zona por su deterioro. También se construirá una acera para cerrar el acceso de vehículos al paso subterráneo que permitía pasar por debajo de la C-31. Este paso quedó obsoleto cuando se remodeló la carretera y se construyó una rotonda a poca distancia, además de que siempre se ha inundado por problemas de evacuación de las lluvias. El Ayuntamiento se plantea reconvertirlo como depósito de contención de aguaceros, pero esta actuación queda fuera del actual proyecto.

  
Todos los trabajos que se están haciendo desde hace un mes durarán en total unos tres meses. La ejecución de las obras afectará todas las calles de la urbanización, pero se garantizará el paso de vehículos en todo momento, por lo que no quedará afectado ni la circulación de vehículos privados ni el transporte público, incluido el escolar (en la zona está la escuela Vilamar). Se instalará señalización provisional y se pide a todos que se sigan las indicaciones. 


Una vez terminadas las obras, la zona revertirá al Ayuntamiento, como cualquier otra urbanización, sector o plan parcial. El deterioro acumulado en la zona impedía precisamente la reversión, que debe hacerse siempre con los servicios urbanísticos en perfectas condiciones.