viernes, 29 de diciembre de 2017

La atención primaria de Calafell, pionera en la detección de trastornos alimentarios en menores



El equipo de Pediatría del Área Básica de Salud de Calafell ha sido distinguido en el X Congreso de la Asociación Catalana de Enfermería Pediátrica con el reconocimiento de la mejor ponencia presentada. Presentaron el protocolo que han elaborado para detectar precozmente trastornos alimentarios en menores de edad. Un protocolo que ya ha sido aprobado por la dirección médica de la Xarxa Santa Tecla, que gestiona los dos CAP del municipio, y que se implantará en el resto de sus centros.

La elaboración de este protocolo comenzó hace cuatro años, cuando los profesionales del CAP de Calafell, notaron un repunte preocupante de los trastornos alimentarios en niños de entre 7 y 14 años. Una situación agravada porque el único recurso para atender esta problemática era la derivación hacia el especialista, que en aquel momento a menudo estaba desbordado. Así pues, quisieron desarrollar pautas para darles respuesta, ya desde la atención primaria. Lo que ha ido tomando cuerpo desde entonces es un documento que se ha convertido en el primer protocolo de diagnóstico precoz y seguimiento de trastornos del comportando alimentario dentro del ámbito de la atención primaria de todo el país.

"Los trastornos de la conducta alimentaria afectan unos 28.000 hombres y mujeres en toda Cataluña. Hablamos, principalmente, de anorexia y la bulimia nerviosa, pero también del trastorno por atracón ", explica la pediatra Carmen Arteaga. Se empezaron a detectar, según la facultativa, "problemas de déficit alimentario". Estos trastornos pueden tener consecuencias muy graves, tanto desde el punto de vista físico (porque conllevan pérdida de peso, anemia, disminución de calcio y hierro, bajadas de azúcar, desaparición de la regla, desnutrición severa pero también sobrepeso y obesidad) como psicológico, ya que suelen estar asociados a un malestar emocional, una depresión, etc...

"Una de las cosas que más nos llamaba la atención era que se producía en niños, y sobre todo niñas, cada vez más pequeños y no tenían que ver con una situación socioeconómica familiar negativa sino con trastornos psicológicos", asegura Arteaga.

Signos de alarma

La puerta de entrada de estos casos a la atención primaria en el caso de Calafell ha sido el programa Salut i Escola, que impulsa el departamento de Salud de la Generalitat. Silvia López, enfermera responsable de este programa en el municipio, explica que "gracias a los contactos que establecemos periódicamente con los centros escolares podemos detectar algunas conductas que nos hacen sospechar que puede haber algún problema relacionado con la alimentación. Hace cuatro años la detección de estos posibles casos por parte de la atención primaria, si se producía, acababa derivada a los centros especializados ", que, en el caso del Baix Penedès y el Tarragonès, tiene como centro de referencia la Unidad de Rehabilitación de Trastornos Alimentarios, ubicada en el Hospital Joan XXIII.