lunes, 27 de julio de 2020

Nuevo confinamiento en Catalunya si en diez días no se corrige la "situación crítica"





La semana que empieza este lunes es la segunda con las restricciones en vigor para intentar contener el avance de la pandemia en el área metropolitana de Barcelona. La Generalitat ha prohibido las reuniones de más de 10 personas en la calle o en espacios privados, ha limitado al 50% el aforo en el interior de bares y restaurantes y ha recomendado a todos los ciudadanos no salir de casa salvo para trabajar y comprar lo imprescindible. En principio, las medidas debían durar 15 días.

Lejos de remitir, los responsables epidemiológicos del Govern ya advirtieron de que el número de contagios podría llegar a doblarse en el área metropolitana de Barcelona esta semana. Por ello la Generalitat implantó desde este pasado sábado más restricciones relacionadas con la socialización, el ámbito del que provienen más contagios, y cerró las discotecas, salas de baile y de fiestas con espectáculo en toda Catalunya. Además, en Barcelona y Lleida se ha ordenado a los bares y restaurantes cerrar a medianoche.

Torra ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para cumplir con todas estas limitaciones ya que, en caso contrario, deberán tomarse "medidas nuevas y más restrictivas que nadie desea" debido al "momento complejo y muy crítico". El president ha fundamentado su aviso en el aumento exponencial de casos: la semana que se cerró este domingo se confirmaron 5.470 nuevos diagnosticados por 3.485 la semana anterior.

El president ha alertado de que los pacientes en UCIs han pasado en siete días de 57 a 75. Pese al aumento, están lejos de los 1.500 del peor momento de la pandemia la última semana de marzo. El "impacto" de los nuevos brotes, ha explicado Torra, se centra en la Atención Primaria, que vuelve a estar tensionada porque debe afrontar en cuadro el rastreo y diagnóstico de casos tras años de infrafinanciación y con parte de la plantilla de vacaciones porque el Govern había previsto que la segunda ola de coronavirus llegaría en otoño en vez de durante el verano.

A diferencia de la primera fase de la pandemia, la situación en hospitales y residencias está "controlada", ha dicho Torra. "Ya sabemos cuál es la manera de no revivir los días de ansiedad y oscuridad de febrero: parar el ritmo y no mezclarse constantemente con grupos. Está en nuestras manos evitarlo", ha insistido el president.

Además de la llamada a la responsabilidad ciudadana, Torra ha echado mano de la autoridad para intentar frenar la curva de contagios y ha anunciado que ha pedido a la conselleria de Interior y a los municipios que los Mossos y las policías locales apliquen "con severidad" las sanciones previstas en caso de incumplimiento de restricciones.

Tras las peticiones de la patronal de la gran empresa Foment del Treball para no volver al confinamiento y las críticas del sector del ocio por las restricciones decretadas, Torra ha avisado de que no le temblará el pulso para adoptar cualquier tipo de medida. "Si los expertos me piden tomar decisiones más duras, no me doblegará la presión de ningún 'lobbie'", ha zanjado.