sábado, 18 de agosto de 2007

Despilfarrando agua

El muy excelentísimo y bien pagado ayuntamiento de Calafell tiene unos sistemas de ahorrar agua harto curiosos. Estos días me he fijado en un par o tres de ellos, pero igual hay más...

Para empezar, en la curva de Loiue Vega hay unos surtidores que mojan el asfalto a ver si alguien se rompe la crisma y así deja de gastar agua para siempre jamás. El césped que debían regar no se riega, supongo que así se secará y cuando no haya nada que regar dejarán de malgastar agua. Buensistema: un tipo fiambre no gasta agua y si no hay céspedtampoco hace falta regar.

Las duchas de la playa tienen unos botoncitos hechos papilla que se atascan, no van con tarjeta como se empieza a hacer en algunas zonas del maresme. Resultado, niños educados como animales por padres idem que se pasan el día jugando en los charcos sucios que hacen con gran regocijo por parte de los arrikitauns que pululan en la zona. Las fuentes públicas sirvieron en su momento, a esta gentuza, para lavarse los pies donde otros tenían que beber. Ssspectacular turismo, oigue.

Pero lo mejor de todo es que estos días en que ha caido más agua que en un remake de el diluvio universal resulta que los surtidores y aspersores siguen regando a pleno rendimiento. Parece que los sueldazos de los señores del ayuntamiento no van parejos a su conocimiento de la tecnología ¿sabrán que existen sensores de lluvia?. Será que tanto contar billetes no les deja tiempo para pensar en nada más.

Si es que llueve sobre mojado.