martes, 25 de diciembre de 2007

25 de Desembre, fum fum fum


Ah, la navidad... Ya está aquí la navidad.

Conmemora un nacimiento que no se produjo un 25 de diciembre, del hijo de alguien que no está demostrado que exista, concebido gracias a la colaboración de un ángel (José, carpintero, se lo creyó el tío)

Me encanta. Soy tan feliz...

  • La navidad diría que empezó con el sorteo de lotería de navidad del día 22. Histéric@s derramando cava, tanto si les ha tocado como si no. La misma idiotez que ver concursos cutres donde algunos ganan premios pero llevado a la máxima expresión.
  • vuelven a hacer el ridículo los locutores televisivos haciendo playbacks malísimos. Algunos incluso se atreven con la 'voz en directo' lo que hace que el ridículo sea doble.
  • otra vez esos programas navideños enlatados, que eufemísitcamente llaman galas, grabados días antes, donde lo más manido y cutre del panorama musical celtibérico castiga los oidos del teledurmiente
  • la misa del gallo del "Papa Ratzi", cuya cara siempre me recuerda al Lord Oscuro de Star Wars
  • las otras misas del gallo (podrían dedicar la misa a los pavos, mariscos variados y demás animales que son devorados estos días)
  • el consumo pasa a consumismo desaforado
  • hay quienes dan hasta alguna limosna esos días para acallar su conciencia
  • la cara de imbécil que se les pone a algunos estas fechas
  • la aparición de miles de puticlubs (bueno, creo que mis vecinos han montado uno porque tienen el balcón que da yuyu verlo de tantas lucecitas. Tiene que ser un puticlub, no puede ser otra cosa)
  • las pelis insoportables, Ben-hur, Los 10 mandamientos, etc. Como Verano Azul, siempre vuelven. Suerte que verano azul no pega, que si no también nos la meten.
  • los anuncios de juguetes, entre los cuales suelen dar trozos de película
  • los anuncios de perfumes, con modelos que les queda poco para morir de inanición y con cara de estreñiniento crónico
  • las cenas de empresa, con el típico paleto que golpea la copa, canta un villancico y nadie lo mata
  • regalos que no salen del corazón sino de la tele
  • el mensaje del ciudadano Juan Carlos, que es el único día que trabaja un poco. Si repusieran el mismo mensaje año tras año nadie se daría cuenta. Si apareciese Franco puede que sí.
  • los correos electrónicos ñonos, ñoñísimos, que la peña no tiene ninguna vergüenza en enviar

Lo malo no es que eso suceda en navidad. Es que el año que viene este artículo lo podré copiar al pie de la letra porque esas tonterías, esos topicazos se repetirán una y otra navidad.

Y lo peor es que hay quienes se creen mejores en estas fechas porque les dan a otros lo que el resto del año les niegan.

¡¡ Feliz Falsedad a todo el mundo !!