sábado, 19 de noviembre de 2011

Una fábula para todos



Esopo se dice que fue un fabulista griego. Gracias a sus fábulas era capaz de hacer entender a muchos el significado de unas cosas y sacar una moraleja para que no la olvidaran jamás.

Yo he querido escribir una fábula, espero que os guste. Se titula "Astros y el rey pasmado"

ASTROS Y EL REY PASMADO


Creemos que no hay víctimas ni tiranos.

En un poblado cerca del mar, hubo hace tiempo un fuerte desengaño para muchos que creyeron en las palabras de “Astros”, que se presentó como un ser de amor y luz. Llega la era de acuario, y algún tiburón anda suelto por la pecera.

“Astros” hablaba siempre de conciliación, de no aceptar el autoritarismo, de luchar contra la corrupción y los abusos de poder. Su facilidad de palabra, sus “encantos“ personales, la hipocresía de utilizar la simpatía cómo herramienta y casi siempre cómo arma mortal, le hicieron ganar popularidad rápidamente. Un “ Tronk del alma” creyó y confió en él hasta el punto de facilitarle la llave secreta de su arcón de ahorros, cuándo “ Astros” le pedía dinero. Y como a él, a otros tantos.

Durante 14 meses colaboró en “ Puebla Negra” un grupo de habitantes irreductibles -como aquellos galos- y participó cómo su representante en muchas reuniones vecinales, sus numerosas intervenciones en aras de la paz y buen rollo y el interés que mostraba para contactar con los diferentes políticos del poblado para allanar el diálogo y mediar con los problemas de los vecinos, hizo que muchos, pero no todos, confiaran en él.

En el momento de hacer las listas para la mesa redonda del castillo “Astros”, se dedicó a “coquetear y camelar” , ronear y ronronear en lenguaje coloquial con diferentes personajes de la politica y la actualidad del poblado. En éste momento el utilitario “Astros” honesto, comprometido socialmente con los problemas vecinales, se transformó en un super-bólido, una cuádriga desbocada que cambió a los aldeanos por los políticos y fariseos, y así en un plis-plas hubo un cambio radical en su actitud y forma de vida; este cambio a muchos los dejó sorprendidos e incapaces de entender cómo de hoy para mañana el compañero de lucha y reivindicación a pie de calle al lado de las necesidades de los vecinos se había convertido en un aspirante animal político y digo “animal político” pues el cambio fue tan brutal que sólo le importaba y hablaba de política, montando estrategias, manipulando a troche y moche y vendiendo a los que en su momento fueron sus compañeros, dejando atrás las tareas sociales, camelando a una damisela más que perdida y vendiendo su alma al diablo por unas monedas. Y pronto la damisela recibió el primer beso de Judas, mucho antes de llegar a ocupar la mesa redonda.

Pues por marzo ya se hablaba de que el “amor” llamó a su puerta en forma de nº 1 de un equipo nacional que hoy llamarían partido, y nunca mejor dicho lo del partido: “Astros” no dudó en partir peras y dirigirlo todo para alcanzar el objetivo propuesto, algo en su interior le decía que aquella era la mejor opción y la presa estaba servida, sacó lo mejor de sus encantos y a por ella ! Olvidó mujer e hija, amigos y obligaciones. Y de Astros paso a ser ¡¡ Ostras !!

Los ciudadanos en mayo hablaron y votaron. Él, de la mano de su “amor” y gracias al trabajo de la Puebla Negra que le ayudó en todo, se presentó cómo futuro gobernante en el pueblo y paladín de la honradez.

No pasó ni un mes que sus estrategias para ganar dinero pronto a través de su cargo fueron sabidas por su “tronk del alma”; “ Astros”, ahora Ostras, deseaba implicarlo y asegurarse las ganancias que necesitaba para salir de todas las trampas y pufos que había almacenado antes de colaborar en la “Puebla Negra” , le avalaban casi 2 años sin pegar palo al agua, el desastre económico de un negocio que montó y no duró ni el tiempo suficiente para decir amén, la choza comprada muy por encima de sus posibilidades en dudosas condiciones y las deudas que arrastraba anteriormente, le convertían en un personaje propicio para embarcarse en cualquier fórmula fea para ganar el dinero rápido, (montar un negocio por su cuenta y de los comerciantes privados sacar lo que sacó Tomillo I el Grande, leyenda caida en desgracia cuando pasó de jefe a sheriff del condado. De sacador de tajadas al olvido.

Y pensaba Astros "cómo el gran rey desconfía un poco de mí, cambio los planes y amplío el objeto social de una sociedad que ya está formada y desde allí comienzo mi estrategia".

De todo lo que pueda, posadas, tascas, negocios, sacaré mi tajada y con ello en cuatro años no hay por dónde cogerme, utilizando la credibilidad del Boletín de Puebla Negra, la buena labor de mi “amor” durante 4 años antes de caer en mis redes y la fuerza del partido dónde estoy, la dependencia del pacto que tiene el rey que gobierna por un pelo, no hay quien pueda conmigo.

¡¡ Allá voy !!

Algunos/as en aquellos momentos empezamos a comprender quien era el verdadero “Astros” , timador, charlatán de feria, estafador, embaucador, irresponsable, inconsciente, capaz de no ser fiel ni a su mujer así que menos a sus ¿amigos?, etc, etc,

Su “Tronk del alma” viendo tal desastre, que contradecía aquello por lo que muchos habían trabajado y comprobada la falsedad de “Astros”, hizo por enmendar tal desaguisado, triste pero comprometido socialmente con sus compañeros, sacando las fuerzas de allí dónde no habían, encabezó la andadura de destapar al verdadero personaje. Si muchos de los de Puebla Negra tardaron más de 2 años en saber quien era él, es normal que para los demás también surgieran las dudas y aun hoy por hoy crean en “ Astros”, pero el tiempo pondrá sin lugar a dudas las cosas en su sitio.

Los de Puebla Negra avisaron al rey de la traición y el rey soltó unas lagrimitas de cocodrilo, pero el mismo rey era del palo de Astros. Muchos le tomaban por maestro y otros por monje, pero ni una cosa ni otra, era un embaucador que buscaba el trono, la silla principal de la mesa redonda.

Y el rey acabará destronado porque al Tronk del alma, tarde, pero mejor tarde que nunca, no se la dieron con queso. Y el rey olvidó aquel dicho de dueño de tus silencios, esclavo de tus palabras. Como Astros y la amada.

Moraleja.

No te fies de los astros, son cuerpos celestes y te pueden caer encima. Y menos aún de la luz, puede dejarte cegado.