viernes, 17 de agosto de 2012

Olga Elvira pierde los papeles (otra vez)



Hace poco más de un año, el 6 de mayo de 2011, Olga Elvira se presentaba en un mítin a sí misma como una política que se salía de los cánones del PP, que le hacía mucha gracia que no la conocieran ya como “la facha esa del PP” sino como Olga de Segur. Decía que la cercanía con los vecinos, con los problemas de la gente, era lo que más la preocupaba y nos soltaba un sermón –que muchos nos tragamos- sobre la política transpersonal, que a estas alturas de mandato todavía no sabemos lo que es. Tampoco ella.

Entonces se presentaba como mujer, empresaria y madre de familia. Hoy sabemos que dos de esas tres cosas no eran ciertas; para entonces ya había destrozado su familia con un empresario de Barcelona, mintiéndole en cosas muy serias. El empresario y quien llevaba bien las riendas en el PP era su marido, empresario de éxito y solvente además de poner siempre dinero para financiar las campañas electorales del PP Calafell. Un señor con todas las letras y muy querido en la población. Así que Olga ni empresaria ni madre de familia. Y lo de mujer no lo vamos a discutir aquí.

Toda esa imagen que quiso vendernos empezó a venirse abajo al escucharse las grabaciones en las que hablaba pestes sobre su socio de gobierno, CIU; poco después aún hizo más el ridículo con el asunto de la profanación de un monumento religioso de propiedad municipal, la ermita de Segur, que utilizó para su uso personal y que ella justificó diciendo que iba a rezar (¿de noche, con una chamana india y 20 indios más, y vestidos de no se sabe qué?).

Ha habido más cosas que definen a esta ¿política? como una vulgar charlatana, puesto que se harta de hablar de amor, respeto, carinyu y sobretodo de su crecimiento personal, pero resulta que ha perdido el norte y la gente le importa un pito. Por encima de todo está el dinero, la disciplina de partido antes que el pueblo, el culo caliente en la silla municipal y a los de Calafell, como le gusta decir a su iluminado, que les den por culo.

¿Por qué explicamos todo esto? Pues porque se presentó una moción en el pleno del pasado 9 de agosto. En ella se condenaba la política contra el estado del bienestar en que los españoles -y, por ende, los calafellenses- cada vez tienen menos derechos, menos ayuda para llegar a fin de mes, más presión fiscal, mientras que los políticos, banqueros y especuladores viven de coña. Se condenaba una política quasi franquista. Y se hacía en función de que los ciudadanos de Calafell expresan ese malestar en la calle, en privado y lo viven en sus carnes cada día más. Es un problema nacional, que afecta especialmente a Calafell. No olvidemos que el Baix Penedès tiene la tasa de parados más alta de toda Catalunya y Calafell destaca entre las poblaciones más afectadas por el paro.

Pues en esa moción i
ncluso CIU votó a favor. Pero Olga se quedó sola y además quedó fatal. ¿qué respondió Olga Ermita a todo eso? Pues incluso en contra de la opinión de su socio mayoritario de gobierno, CIU, que votó a favor de esa moción, Olga perdió los papeles, habló (gritó) de que la culpa de la crisis mundial es de Zapatero, que el pobre Rajoy sólo lleva 6 meses (9, lleva casi 9, y hay que ver el daño que ha hecho ya en tan poco tiempo) y se posicionó en contra y arremetió contra todo y todos olvidándose de que es una política municipal y se debe a su pueblo.

¿Qué ha pasado con el amor, el respeto, el carinyu, la política transPPersonal, la cercanía al vecindario de Segur? De entrada ya no vive ni en Segur, se ha ido a una respetable urbanización de Calafell con su palomo regidor moroso cósmico. Por Segur se la ve poco, muchos no la quieren ni ver. Volverá por aquí a repartir besos y abrazos a medida que se acerquen las elecciones, a ver si cuela. Respecto a lo mal que lo está pasando la gente, la culpa es de Zapatero, aunque gracias a Rajoy los parados de 52 años ya no tendrán ayuda hasta los 55 y con muchas condiciones, desaparecen las ayudas a mayores de 45 que el mercado ya los considera viejos para trabajar, se están cargando el mejor sistema sanitario del mundo, ni la enseñanza recibe lo que sí reciben los bancos con problemas. Todo esto nos afecta a todos los españoles, los catalanes y los calafellenses. Pero ella prefirió la disciplina del partido que le da la MOMA que le pagamos todos los calafellenses. Cobra de nosotros, de nuestros cada día más elevados impuestos, pero está a las órdenes de la morritos JarJarBinks y de Marciano Rajoy (ese que dijo que tal como entrara a gobernar bajaría el paro), porque así seguirá teniendo asegurado el sueldo a final de mes ya que Olga Ermita ni es empresaria y el padre de su familia no la va a mantener más. Ahora se gana el sueldo con la política, vive de ello a razón de 50.000€ al año, más móvil gratis, dietas y algunas vacaciones disfrazadas de visita de turismo (y sumen los otros 50.000 que se lleva su pareja, también regidor); se ha convertido en aquello mismo que no hace tanto criticaba de otros. Uno puede ser más político o más persona, pero en cualquier caso debe ser sincero y no engañar a aquellos que le votaron. Porque el voto es un acto de confianza a 4 años que no se debería traicionar.




Este es el corte de algunas de sus palabras. No las olviden, por favor, porque de cara a las elecciones vendrá otra vez con el cuento de “Juanjo el del blog, soy de Segur de toda la vida, os quiero, votadme, proximidad, carinyo, política transpersonal, etc”

Y lo peor de todo, lo más esperpéntico, la defensa que hizo Olga de la persona del anterior alcalde: Jordi Sánchez, el día después de las elecciones, fue a la sede del PSC con su mujer Pilar. Allí le esperaban 27 personas reunidas en una junta donde le pidieron firmemente su dimisión. No fue una reunión agradable y trascendió rápidamente puesto que algunos del blog estábamos muy cerca y nos llamaron para explicar lo que pasó, pidiendo que lo guardáramos en secreto hasta que Jordi Sánchez anunciará en el pleno del 8 de Junio que se iba, como así fue. Publicamos la noticia en el blog al mismo tiempo que empezaba el pleno, al que enviamos a la prensa con la condición de que no dieran la noticia hasta que no se anunciase allí, pero para que pudieran estar in situ viviendo ese momento, cosa que todos los periodistas respetaron.

De todo esto tuvo conocimiento Olga Elvira, informada por JJ, así como de otro hecho anterior; que si a Ferré le llamábamos Mini-yo, luego number zero y al final number-five, fue porque Sánchez no quiso ponerle en listas para las elecciones de 2011 por las desavenencias que habían tenido en muchos temas, cosas que se quedaron dentro del partido pero que aunque no salieran a la luz sí que teníamos conocimiento en el blog. Órdenes de arriba dijeron que Ferré fuera en listas y de número 2 pero como ya estaba cogido, eligió el número 5 que estaba libre. Nos daba igual porque nuestra meta era que Sánchez no volviera a repetir y a ver si estos hacían las cosas un poco mejor, cosa que ya se ha visto que no, desgraciadamente.

La maniobra de Olga de lanzar acusaciones falsas, de hablar bien de Sánchez y de ir en contra de los intereses de los ciudadanos de Calafell, como poco, es vergonzosa y lamentable. A Sánchez, al que Olga y JJ no pueden ver ni en pintura, resulta que el PP de Calafell hasta le tiene puesta una demanda en anticorrupción por prevaricación (la cual se guardó hasta la campaña electoral como arma arrojadiza). Olga busca su propio interés atacando con un cuento chino al portavoz de la oposición, haciendo la rosca al parloteo de Sánchez Camacho (de cuyo equipo de confianza forma parte desde hace años) y procura distraer la atención de la pregunta que se le hizo utilizando esas tretas. Sin embargo, además del voto a favor de su socio de gobierno también está lo que opinan PSC, ICV, dejando muy claro que Olga se quedó sola con su estrambótica política transPPersonal



¿Qué tendrá la silla del poder que cuando ponen el culo en ella se vuelven tont@s y desmemoriad@s?


Otro día les pondremos el discurso de campaña de Olga Ermita para que se rían (o enfaden) un poco más. De momento, con esto de hoy es suficiente. Mucho más adelante escucharán nuevas grabaciones que definen a la verdadera Olga, no la imagen que nos quiere vender. Haremos como ella, las pondremos cerca de las elecciones, a ver qué le parece. Ah, y también sacaremos los consumos telefónicos que nos han querido esconder, a pesar de la cacareada transparencia de la que Olivella tanto habla, pero no se ve por ninguna parte.
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