lunes, 8 de octubre de 2012

AYUNTA-MIENTO, EL BOLETÍN DE HUMOR

(WEBSEGUR)

Cualquier persona que no conozca el municipio y lea esto, puede pensar que se trata de alguna especie de paraíso, es difícil decir más mentiras en tan poco texto.
Cada vez que sale este boletín tiene uno la sensación de haber recibido una publicación de "Mortadelo y Filemón" porque cuento, hay para rato, siempre dando el perfil bueno contando lo que conviene, la realidad, lo que se esconde detrás, eso lo vamos descubriendo día a día con desagradables sorpresas.




Que se realicen actividades para grandes y pequeños está muy bien, pero ¿a qué precio?, esa es la cuestión, pronto podremos descubrir el dineral que se esconde tras las mismas, y no es que no tengan que costar dinero, sino lo que se paga de más. El ahorro, la búsqueda del mejor precio o el estudio de la opción más viable económicamente hablando, es algo que no forma parte de los planes de quienes gobiernan, entre otras cosas, porque cuentan con nuestro dinero, algo que se va a poner muy pronto en evidencia y más de uno se va a echar las manos a la cabeza.


   Mentira más grande no se puede pronunciar, "Solucionar los problemas que afectan a la vida cotidiana de todos los calafellenses", imposible soltarla más gorda, increíble, cuando hace tan sólo una semana se producía una nueva víctima en las vías del tren, y se lleva años exigiendo pasos subterráneos, entre muchas otras cosas, y todos sabemos como ha ido.
"Reparar aceras en mal estado, alumbrado público...", serán las aceras y alumbrado de las calles de los políticos, porque para los de la mayoría de contribuyentes eso suena a chino, en mi calle el asfaltado y el alumbrado son los mismos de hace medio siglo, y por desgracia no es la única, sólo se aprecian mejoras en el centro del núcleo, la fachada, lo que más se ve, los demás debemos ser ciudadanos de segunda o tercera, aunque el IBI lo pagamos como los de primera.
   Y la reparación de aceras es la más gorda de todas las mentiras, cuando hacen alguna reparación de compromiso, resulta ser una auténtica chapuza, porque sustituir bordillos por parches de cemento que duran dos días es lo más patético que se pueda ver en una gestión de este tipo, pero eso también cuando se trata de casos puntuales porque algún regidor se siente perjudicado, porque un servidor lleva ocho  años esperando que le reparen la acera mediante la correspondiente instancia y manifestando que los destrozos habían sido ocasionados por la empresa instaladora de gas, y así sigue.