jueves, 6 de diciembre de 2012

El chorizo de la "regidoria d'esports"


De esta guisa apareció esta mañana la concejalía de deportes de Callafell. Por lo visto, ha entrado un chorizo (o varios) y han causado destrozos. Cuando digo que ha entrado un chorizo en la concejalía de deportes, me refiero a que ha entrado un chorizo-chorizo y ha sido esta noche, así que no se confundan (hay que aclararlo todo últimamente)

Nadie ha visto ni oído nada, pero sabemos de buena tinta que se desplaza desde la capital un equipo de investigadores de Cuarto Milenio, con Iker Casillas (que lo para todo) al frente, para ver si se trata de poltergeists que se han cargado la puerta y lo han dejado todo revuelto o bien el autor de los destrozos ha sido un chorizo habitual, no confundir con político (ese tipo de chorizo, en este país, está libre de pecado y suele ser indultado, se le llama chorizo oficial).

Bien, sepan que alguien del blog ha pasado por allí casualmente (eso no me lo creo ni yo, que nos han avisado seres alados que decían "la luz, la luz d'esports, se ha ido a tomar por culo") y allí estaba la teniente de alcalde de turismo - promoción económica - nuevas tecnologías - limpiezas espirituales y chamanismos, fluyendo en la soledad cósmica, pero del de deportes no se sabía nada, no había aparecido... luego se ha preguntado y nos han dicho (no puedo decir quién) "si no está nunca, además hoy no había actos así que... raro sería que estuviera". Nos han dicho que estaba vibrando a alta frecuencia en otra dimensión. Hemos mandado un haz de partículas pero no lo ha localizado. No sabemos si hay bares en la otra dimensión, pero igual estaba en alguno.

Ahora queda por saber, según fuentes no reveladas, si en el caso de que en lugar de un ente espiritual, el robo lo haya perpetrado un ser humano, si era para localizar pipas transpersonales para pegarse unas fiestas de navidad o bien quería contactar con los muertos desde los teléfonos de la regiduría (gratis) o, incluso, puede que buscara sexo rápido (ya saben, las tetas de esports).


Lo que no sabe el chorizo (o chorizos) es que si llegan a entrar de día estando el regidor (cosa harto difícil, pero no imposible) lo más probable es que éste les hubiese embaucado y les hubiese sacado cuartos con la promesa de devolvérselos en cuanto le fuera posible (o sea, nunca)

Con la seriedad que nos caracteriza, tal como sepamos quién ha hecho esto, le echaremos la culpa.