lunes, 11 de febrero de 2013

Chulivella, Triadó y el cuadro de Giorgio


Sólo hay algo peor que ser tonto del culo. Y es creerse el rey del mambo. Y eso es lo que le pasa a Chulivella, nuestro magnífico alcalde que lo hace tan bien, tan bien, que debe llevar un guardaespaldas y se niega a dar explicaciones de por qué.

En los plenos, Chulivella ha cogido la misma manía que tenía Sánchez, consistente en aportar "su" granito de arena a lo que dicen los regidores. Que más que granito es una montaña porque se lía a hablar y no para. Después dice que el pleno se hace largo ¿recuerdan a Sánchez? pues éste es lo mismo pero más gordo y más feo, entre otras cosas.

Pero si sus parrafadas fuesen de calidad, complementando, aportando, documentando, no habría mucho que objetar. Pero es que le pierde la sin-hueso. Y tiene un problema, el mismo que las cotorras, que habla mucho y escucha poco.

En el último pleno municipal les llamó la atención Triadó porque están haciendo obras en las dependencias de la playa, donde está previsto ubicar el nuevo SAC (Servei Atenció Ciutadana), y allí tienen colgado un cuadro que donó el restaurador Giorgio Serafini en 2004. Fue, entonces, el mismo Triadó quien se encargó de que se colocase allí. Pero resulta que estas obras generan una polvareda que está afectando al cuadro, que no se han molestado ni en cubrirlo con ninguna lona, lo cual es un manifiesto desprecio al regalo que Giorgio hizo a Calafell.

Y tras la pregunta de Triadó, a la que responde Rafel Solé, alias el monaguillo, resulta que Olivella dice "no iba a intervenir pero intervengo". Error. Metedura de pata hasta el fondo. Se pone a hablar de otro cuadro, en otro sitio y al final le tienen que decir que se calle, que no sabe ni de qué está hablando y que a ver si escucha cuando se le pregunta. Es que está tan ansioso por hablar que se olvida de escuchar. Joan, Joan, que te estás sanchificando a marchas forzadas. Estarías mejor calladito.

La pena es que el cuadro es un regalo valioso, no sólo en lo económico y que se muestra un desprecio absoluto por el regalo y el trabajo de 7 pintores. Eso, lo leerán mejor en el artículo del Diari, haciendo clic con el ratón aquí.

Y hay que decir que, en los plenos y retransmitido por la radio, Chulivella le echa en cara a Parera que no se entera de nada y que mejor le deje hablar a otro de su grupo. Pues tú también, melón de invierno.

"Josep, escolta, si no saps de què parles, millor deixa a algú altre del teu grup que ho faci" Pues cambiamos Josep por Joan y ya está. Hay que recordarle a Chuli que cualquiera de los regidores que hay allí sentados son cargos electos, que tiene que respetarlos porque es el alcalde. Antes se metía con el público y ahora se mete con los regidores de la oposición, otra vez. Ah, y con los suyos también, porque lo de desautorizar a Clavero con el problema del cementerio fue penoso.

Joan ¿por qué no te callas?