sábado, 2 de marzo de 2013

Prohibido aparcar barcas sobre la acera en Segur de Calafell

A cualquiera que le cuentes que en Segur de Calafell los coches aparcan sobre las aceras por costumbre y, en muchos casos, por necesidad porque no hay plazas, y los peatones a veces han de ir por la calzada, se queda patidifuso. Si es de una gran ciudad aún más porque en las ciudades a nadie se le ocurre dejar su vehículo estacionado sobre la acera e irse a casita tan felizmente. Pero Segur es un lugar especial porque no sólo puedes encontrar vehículos sobre la acera. También puedes encontrar barcas.

Sí, sí, barcas sobre la acera y atadas a un poste para que no las lleve nadie. Esta imagen, apareció en el blog el pasado jueves 21 de febrero.



¿Qué? ¿increíble? pues más aún lo es que despues de pasarse meses allí, de que el sol se le haya comido el color y estuviera desvencijada, ha aparecido en el blog y al cabo de una semana la retiran. Al fin. Debo suponer, porque yo soy de muy buena fe (y si no lo creen pregunten a mis hermanos Harpo, Chico y Zeppo) que alguna "manita oficial" habrá hecho algo para que se la lleven. O bien la diosa casualidad ha hecho de las suyas.



Los felices marineros de las fotos retiran alegres su fantástica barca de secano. Tal vez con la intención de llevarla al desgüace, tal vez de hundirla en alta mar, tal vez, como suele suceder en Segur, la veamos en otra calle aparcada.


Ya es posible para los peatones volver a caminar sobre esa acera después de tanto tiempo. Bueno, acera, lo que se dice acera, lo que queda de ella porque no tiene ni baldosas y sí agujeros y hierbajos. Pero por lo menos, barca, lo que se dice barca, ya no tiene.

Ahí quedan, únicamente, 3 postes, 1 bidón, el cartel anunciando unas torres de alto standing que nunca se construyeron, un cuadro eléctrico abandonado con los cables colgando y dos pitones. No se asusten, no son serpientes. Son los pitones con que tenían la barca bien amarrada para que no se la llevara el agua. La que suele bajar cuando llueve más de lo normal.


A la barca, ahora, incluso, se la encuenta a faltar, porque uno se acostumbra y ya formaba parte del mobiliario urbano pero, no padezcan, que es posible que vuelva a aparecer. ¡ Segur is different !