martes, 3 de diciembre de 2013

CEMSSA, para salir corriendo y no volver más a Calafell

(Publicado en Websegur)

Lo de esta mañana es digno de  una novela, el género estaría en una mezcla entre lo misterioso, lo insólito, lo desconocido y lo cósmico, donde habría que pedir las llaves de la ermita para fumar una de esas pipas y fluir hacia esa energía cósmica que nos desvelaron algunos regidores.

   La historia empieza el viernes pasado, son las 13:00 h cuando estaciono en el aparcamiento que hay en Calafell delante del paso inferior (frente al ascensor), hay tres o cuatro plazas de minusválido y justo al lado, dos o tres coches, me meto en uno de los huecos y me dirijo al parquímetro para sacar el correspondiente tíquet, encuentro la máquina con un par de cintas adhesivas por lo que deduzco que se encuentra fuera de servicio, compruebo si los vehículos colindantes lo tienen puesto y veo que no, dado la hora que es no me preocupo en poner un papelito en el salpicadero indicando la incidencia y me voy a realizar una gestión, transcurrida una hora, me voy del aparcamiento.

   Ayer domingo a mediodía, me doy cuenta que en el limpiaparabrisas hay un sobrecito y un tíquet, corresponde a una sanción en esa zona, ese mismo viernes y a las 13:11 h. no me había dado cuenta porque desde el interior casi no se apreciaba. 


   La pantalla se activa al pulsar cualquier tecla, al ver ambas cintas y la pantalla apagada no se me ocurre pensar que la cinta de la derecha es obra de algún gracioso que lo que consigue es que unos cuantos seamos sancionados.



El mismo domingo, al observar que tanto en el tíquet como en el sobrecito, se aprecia claramente "Ajuntament de Calafell", nos dirigimos a las dependencias de la policía local y nos comentan que el problema es ajeno a ellos, que debemos reclamar a la empresa "Cemssa", les informamos de que la información del tíquet hace referencia al ayuntamiento e insisten en que no les corresponde ninguna gestión al respecto.

Hoy lunes nos dirigimos directamente a vía pública, en las dependencias de Calafell en la calle St. Pere, allí nos atiende el "Sr." J.C. (así se llama según nos informa posteriormente el regidor de vía pública), le comentamos el caso y nos atiende con muy malas formas, nos dice que vayamos a la oficina de Cemssa, al indicarle que ya llevamos algunas gestiones y por qué siendo que en el tíquet aparece el ayuntamiento no nos facilita la gestión, con más mala gana nos facilita dos números de teléfono anotados en un pósit (el de la imagen) y que podemos ir a la planta baja y presentar un escrito en el "Servei d´atenció al ciutadà", sólo le faltaba decir: "Hala, a cascarla"



   Bajamos a las dependencias del "Servei d´atenció al ciutadà", cogemos número y cuando nos llega el turno nos atiende una señorita a la que le comentamos lo mismo que al que nos atendió arriba, la respuesta sigue siendo la misma, en este caso le comentamos que ya estamos un poco cansados de dar vueltas y que no entendemos como el ayuntamiento no presta precisamente lo que promete, "atención al ciudadano" y nos echa una mano a resolver el problema, amablemente accede a realizar la llamada a esos números facilitados por el "Sr". J.C. (sin estar obligada a ello), la sorpresa viene cuando en el primer número (fijo) nadie atiende la llamada y en el móvil responde un señor particular que se desentiende del tema (el número se ha ocultado para evitar problemas ya que no tiene nada que ver con Cemssa), nos quedamos todos con cara de gilipollas y la señorita nos propone redactar una queja por escrito. Decidimos volver a la planta superior para averiguar porque nos habían dado ese número de teléfono móvil e indicarle (al "Sr." J.C.) que en el otro no habíamos recibido respuesta, a lo que echa un vistazo a los números, nos tira literalmente el pósit sobre el mostrador y nos responde que eso es lo que tiene, que no hay más. Le sugerimos que llame él mismo para comprobarlo y nos dice, a la vez que nos vuelve a  tirar el pósit sobre el mostrador: yo no llamo a ningún sitio. Al puro estilo del funcionario franquista, ni te cuento el cabreo como empieza a subir de nivel, todo Dios pasando la pelota y sacándose el muerto de encima, ésto le pasa a un turista y no vuelve ni que le paguen, que no quiero imaginar si nos tratan así a los vecinos, pobre del forastero que caiga en sus manos.



   Al salir de las dependencias, nos ponemos en contacto telefónico con el regidor de vía pública Sr. Juanjo García, que nos atiende amablemente y nos cita en un punto de Segur a los cinco minutos, nos encontramos con él, le exponemos la situación y la queja por la confusión generalizada del ciudadano con respecto a Cemssa y al ayuntamiento por el tema de los parquímetros, nos da su versión y nos pone en contacto con el técnico responsable de Cemssa, el Sr. Eugeni que nos ha atendido de forma correctísima dándonos todo tipo de explicaciones sobre la empresa y su funcionamiento, la gestión de los parquímetros, etc., al comentarle lo del número de teléfono móvil facilitado por el "Sr." J.C. nos confirma que pertenece a una persona que había trabajado en la empresa pero que ese número era el suyo particular y que el caso en concreto de las cintas del parquímetro en cuestión es obra de algún gracioso, la cinta de la izquierda es provisional mientras no se active el pago por tarjeta, las averías en este tipo de aparatos las reciben ellos telemáticamente, así que ese día no se había detectado ninguna incidencia por lo que se confirma que se ha tratado de manipulación ajena. Quiero dejar claro que el Sr. Eugeni se ha ofrecido en todo momento a colaborar en lo que hiciera falta y a dar toda la información que estuviera en sus manos, hemos estado una hora con él y nos ha compensado el mal rato que hemos pasado, es de agradecer el trato recibido, deberían tomar nota algunos funcionarios que siguen creyendo que es el ciudadano el que está a su servicio y no a la inversa.

   Por lo que respecta a la empresa Cemssa y a pesar de toda la información facilitada por el Sr. Eugeni, sigo sin entender la necesidad de que el ayuntamiento tenga que crear una empresa para gestionar cualquier servicio, si la mecánica es ésta, ¿para qué necesitamos ayuntamiento? contratamos las empresas que se necesiten y dejamos de mantener a unos cuantos ineptos, por lo menos a una empresa se le pueden exigir responsabilidades y si no funciona, a la calle que la puerta es grande y hay mucha gente válida en el paro.

   Concluyendo, por un lado, a pagar y a callar y por otro lado, esa sensación agridulce de comprobar que hay gente a cargo de nuestros impuestos que no se merecen ni el paro y otros que saben dónde están y lo que se llevan entre manos, esa es nuestra opinión personal tras esta aventura municipalesca.

   Esperemos que odiseas como ésta sienten precedente y que los ciudadanos pierdan el miedo a denunciar, a quejarse, a pedir explicaciones y a no temer a las represalias, al fin y al cabo, los impuestos los pagamos todos.