martes, 14 de febrero de 2017

EL 60% DE LAS PETICIONES HECHAS EN "EL CHESTER" HAN SIDO RESUELTAS

L' IBI, el deute i el sofà (El Punt Avui)
Els seus detractors el descriuen com a personalista i arrogant. I els seus defensors, com a treballador i competent. Ramon Ferré té una mica de les quatre coses, però per sobre de tot és una persona decidida a deixar empremta en el seu pas per l'alcaldia de Calafell. En un any i escaig, ha impulsat canvis revolucionaris que han generat tensions ciutadanes, com la fusió de les festes majors del nucli del poble i la platja, i la reubicació de serveis municipals en edificis de l'Ajuntament per estalviar-se el lloguer. Ferré ha anat al gra i ha canviat allò que creia que havia de canviar, diguin el que diguin i costi el que costi. I ha projectat una imatge inaudita de proximitat amb els veïns passejant-se pels barris amb un sofà i un micròfon per atendre les preguntes i peticions dels ciutadans.



425 ciudadanos han pasado ya por el sofá del alcalde de Calafell, Ramon Ferré. Este formato de participación acaba de empezar su cuarta tanda, que se prolongará hasta el mes de junio. Los encuentros, que se asemejan al televisivo "Chester", tienen una periodicidad aproximadamente quincenal y se hacen en todos los núcleos y urbanizaciones del municipio.

Durante la campaña electoral, y ya siendo alcalde, Ramon Ferré dijo que 
Hasta hoy, en las redes sociales, se recogen comentarios de partidarios y detractores, como es lógico, porque no se tenía la información a mano. Los partidarios, por el ejercicio de cercanía que supone saber que cualquier vecino puede sentarse a exponer al alcalde lo que quiera en el "Chester", los detractores dicen que era pura imagen y, otros, pedían que se hiciera los fines de semana porque de lunes a viernes, muchos, por su trabajo, no podían participar. Esto ya se ha cambiado en la 4ª sesión que empezó el viernes pasado en la plaza de la estación de Segur, con presencia incluída de la Cadena SER.


Sentados en el sofá del alcalde, los ciudadanos no tienen solamente la posibilidad de preguntar o de exponer un problema, sino de conseguir una solución. Desde que se puso en marcha este programa de participación, que lleva como título "L'alcalde al carrer", el 60% de las demandas efectuadas se han podido resolver.  

Además, hay un 25% que se encuentran en trámite y que corresponden a limpieza de parcelas, reparación de aceras y casos varios muy concretos. El 15% restante son cuestiones de difícil ejecución a corto plazo: es el caso de la creación de carriles bici, los excrementos de los perros, la instalación de fibra óptica o soluciones para la ocupación ilegal de viviendas.Según explica Ramon Ferré, "la gracia de este formato no es tanto la facilidad para contactar directamente con el alcalde, como el seguimiento que se hace después de los temas planteados en los encuentros". Por tanto, añade, "el sofá no es una actividad de cara a la galería, sino una fórmula muy válida para agilizar las cosas".En cuanto a las temáticas que plantean los vecinos que se sientan en el sofá, la mayor parte tienen que ver con el mal estado de aceras y calzadas y con el incivismo, muy especialmente por los excrementos de perros que los propietarios no recogen.