jueves, 16 de febrero de 2017

HAGO LO QUE QUIERO Y LO SUBO A LAS REDES SOCIALES


Este video, (del que ofrecemos algunos fragmentos convenientemente censurados para que facebook no se escandalice y nos lo borre o, peor, nos cierre la cuenta, pues lo habían llegado a hacer con algo tan natural como una madre amamantando a su hijo así que otras formas de "amamantamiento" son pecado capital), ha sido la noticia más vista y comentada desde su publicación. 

Más de 23.000 personas, entre "comparto, copio y pego", han visto la notícia publicada por Diari de Tarragona

En sí, el vídeo no es reciente, se ha descubierto hace poco al ver en él, los aparatos de gimnasio del paseo de Calafell y la chimenea de la térmica de Cubelles. Está, efectivamente, rodado a plena luz del día, en plan casero, sin permiso (los "protagonistas" llegan a preguntarse "¿crees que nos ven? yo creo que no") y en este caso, los ayuntamientos de Calafell, Cunit, Cubelles o Vendrell, lo tienen crudo para identificar y multar a los autores. Se ha subido a la web porno bangbros.com pero tampoco así es fácil dar con los autores.

Pero resulta que ayer, fueron dos publicaciones de actitudes sancionables las que aparecieron en nuestro facebook. Una, la del piticuixa follamental y otra, publicada en Websegur, donde se ven fotografías de unos salvajes (no es otra la palabra) liándose a patadas con la valla del skate park en Calafell. La policía lo tiene en las incidencias del martes y un vecino lo denunció en el twitter del ayuntamiento.





Las redes, por lo visto, se están convirtiendo en la exposición de "heroicidades" donde parece que el incivismo da "caché" a sus autores. Y será difiícil que sancionen a los primeros (los folladores de playa) pero puede que sea un poco más fácil que cacen a los segundos (los destructores de valla).

Esto viene al caso porque hace unos años, se hizo famoso "El Yemas", porque grafiteó todo Calafell y se inició una campaña para pillarle in fraganti y su reacción fue retar a vecinos, policía y ayuntamiento a que lo atraparan. Aquello terminó de golpe cuando un vecino con pared grafiteada, capturó su perfil de facebook y lo puso en carteles pegados en diferentes lugares.

Lo que es lamentable, aparte de los hechos en sí, es la mala imagen y también, el coste para el ayuntamiento (más de 2.000 euros al mes limpiar grafitis, por ejemplo).