lunes, 16 de octubre de 2017

EL COSTE DE NO RECICLAR


Calafell ha conseguido incrementar el volumen de residuos recogidos de forma selectiva, durante el primer semestre de 2017, en relación al mismo período del año anterior, según informan desde el Ayuntamiento. Estos residuos (papel y cartón, envases, vidrio y fracción orgánica) representan actualmente el 15,13% del total recogido, cuando hace un año eran sólo el 9,18%. En esta comparativa, la recogida de papel y cartón pasó de 230.123 a 350.186 kilos (un aumento del 52,17%). La de envases varió de 147.155 a 193.681 kilos (+ 31,62%). La de vidrio, de 251.828 a 283.414 kilos (+ 31,31%). Y la de la fracción orgánica, de 352.450 a 669.100 kilos (+ 89,84%). En cambio, la fracción rechazo o resto bajó un 3,49%, cayó de 8.698.220 a 8.349.860 kilos.

Estos datos positivos son fruto de la concienciación de la ciudadanía sobre la recogida selectiva y a las acciones emprendidas por el Ayuntamiento y el resto de administraciones para fomentarla. Entre estas medidas, en Calafell destaca el nuevo plan de islas de contenedores. A pesar de las molestias que han causado a algunos usuarios si las tenían más lejos de su casa, se está viendo que el hecho de que en las islas haya los cinco contenedores resulta un factor clave, apuntan desde el gobierno. Sin embargo, todavía queda mucho trabajo por hacer. Calafell y toda la comarca del Baix Penedès están a la cola de Cataluña en recogida de residuos. Este hecho representa un importante coste económico, ya que la fracción rechazo está penalizada en la tarifa de vertedero, cuanto mayor es el volumen, más alto es el precio por kilo.

El coste de no reciclar
Aparte, del coste ambiental en forma de dióxido de carbono surgido de la incineración o los vertederos, en el año 2018, el canon por disposición en vertedero pasará de los 30 euros a los 35,60 euros por tonelada; y el gravamen por incineración, de los 14,50 euros a 17,80 euros por tonelada. Según el director de la Agencia de Residuos de Cataluña, Josep Maria Tost, este encarecimiento «ha comportado que muchos municipios estén estudiando adoptar modelos y sistemas de recogida más eficientes que les permitan llevar menos fracción resto a disposición».
Tost también ha anunciado que la nueva Ley de Residuos apostará por penalizar económicamente, y de forma individualizada, los hogares que no separan la basura, y favorecerá aquellas que sí lo hacen.