sábado, 14 de octubre de 2017

El "plà de voreres" es independiente del mantenimiento habitual

Algunos vecinos han comentado que es una pena que su calle no entre en el "plà de voreres". Exactamente no es así. Estas son las 65 calles en las que se van a invertir los 2 millones de euros.


Los trabajos se centrarán especialmente en la parte más elevada y en la central de Segur de Calafell. Es básicamente la zona delimitada entre la carretera C-31 y la autopista C-32, ya que es donde las necesidades son históricas.


Las obras son para la reparación, reconstrucción o incluso para la nueva construcción en las zonas donde faltan aceras y que los vecinos reclaman desde hace décadas. 300 tramos, 65 calles


Hasta ahora las actuaciones que se realizaban eran parches que no servían para reparar las deficiencias. El propio Ayuntamiento tenía claro que de esta manera no se hubiese acabado en muchos años.

Esto no significa que el resto de calles no vayan a tener mantenimiento ni tampoco que no se vaya a hacer nada más. Es más, ya se está trabajándo en la elaboración de un segundo plan para seguir con más calles hacia arriba y las urbanizaciones. 

También se están mirando las decenas de kilómetros de calles (más de 90 kms) y en qué lugares debe reasfaltarse.

Pero, y esto es lo que preocupaba a los vecinos, no es que "solo se vayan a arreglar 65 calles". No, hay un "plà de voreres" con una partida presupuestaria específica y, por otro lado....



Se continúa trabajando en reparar otras zonas, de forma independiente al plan de aceras. La única diferencia es que los trabajos puntuales se llevan haciendo años, mientras que el plan de aceras actual está ahora en la fase de medición para, en pocos meses, empezar a arreglar esas 65 calles.

También los vecinos han presentado propuestas para invertir en lo que se llama presupuestos participativos, que serán votados próximamente (hay desde reparaciones puntuales de calles hasta la petición de construir un carril bici), con un importe para estas actuaciones de 400.000 euros 

Una vez terminado el primer "plà de voreres", que se ejecutará durante varios meses, el equipo de gobierno verá qué remanente de tesorería queda para el segundo plan de aceras y harán exactamente lo mismo, reparaciones integrales (no parches) y así, se espera que, por lo menos, las necesidades históricas de calles que no se han arreglado en muchos años queden finalmente cubiertas. El remanente de tesorería es un saldo que permite conocer, al final del ejercicio, la solvencia o capacidad económica que tiene una administración para afrontar sus deudas.