miércoles, 6 de diciembre de 2017

Anulado el protocolo de la Generalitat que impide cortar la luz a los pobres


La LEY 24/2015, de 29 de juliode medidas urgentes para afrontar la emergencia en el ámbito de la vivienda y la pobreza energética, aprobada por la Generalitat para evitar el corte de sumistros básicos a familias con pobreza energética (que no pueden pagar servicios como luz) se recoge en un protocolo que ha sido anulado. Una jueza estima el recurso de Endesa contra esta medida antipobreza energética.

Esto ¿qué supone? pues bien, acabar con la prohibición de cortar el suministro eléctrico a una persona sin antes comprobar que no se encuentra en situación vulnerable, recogida en la ley catalana contra la pobreza energética. A cualquier persona que esté en los servicios de Benestar Social de su municipio, no se le podía cortar la luz sin antes enviar un aviso a Servicios Sociales. Cualquier persona que estuviese atendida por los servicios sociales de su municipio, podía acogerse a este protocolo y no se le cortaba la luz. Esto, justamente se habló en el último pleno municipal, como se puede ver en el vídeo que abre esta publicación.

Ahora, una jueza de Barcelona ha anulado el protocolo impulsado por la Agència Catalana de Consum para facilitar la aplicación de esta medida recogida en la ley 24/2015 por un defecto de forma y de competencias, aceptando de este modo el recurso interpuesto por Endesa.

Endesa obtuvo hasta septiembre unos beneficios de 1.085 millones de euros. El precio de la electricidad se disparó este martes 5-dic un 28% con respecto a la media de ese coste en noviembre. Si se excluye el dato de enero de 2017, un mes en el que los precios se dispararon hasta máximos históricos por la subida del gas y el temporal de frío, hasta los 71,5 euros/Mwh con puntas horarias de hasta 100 euros/Mwh, diciembre está llamado a convertirse en el mes más caro de luz de todo el ejercicio de este año. El precio medio que marcan desde esta jornada los contadores será el octavo más elevado de 2017, solo por detrás de los peores días de principios de año en plena crisis energética. 

Aún así, las compañías eléctricas no son deficitarias, al contrario, año tras año, obtienen enormes beneficios: Endesa, Iberdrola y Gas Natural Fenosa ganaron en conjunto 5.463 millones de euros en 2016, la mayor parte en el mercado doméstico. A diferencia de otros sectores, las eléctricas ya no celebran ruedas de prensa para esquivar preguntas incómodas de los periodistas. Endesa, cuyo accionista principal es la empresa semipública italiana Enel con el 70%, ganó 1.411 millones de euros, un 30% más que en 2015. Unas cifras millonarias, pese a que la producción de electricidad en la península Ibérica —el único mercado donde opera después de que los italianos se hicieran con todo el negocio en Latinoamérica—, cayó un 7,7%. La compañía presidida por Borja Prado dedica el 100% del beneficio al pago del dividendo, del que el Estado italiano se lleva una buena parte.

Gas Natural Fenosa ganó 1.347 millones de euros, un 10% menos que en 2015, algo que la empresa atribuye al impacto negativo de las divisas latinoamericanas. España aporta el 55% al resultado operativo (Ebitda), y la producción de electricidad bajó un 9,7%. La empresa, que ha sido controlada desde hace décadas por La Caixa y Repsol, dedica el 74,3% de su beneficio a dividendo, en total 1.001 millones de euros.

Iberdrola, por su parte, subió el beneficio neto un 11,7%, hasta alcanzar los 2.705 millones de euros. España aporta el 45% a la producción eléctrica. La generación de energías renovables aumentó ligeramente (ya representa el 40,8% del total de la producción de Iberdrola en el mercado doméstico) y la producción hidráulica se disparó un 48,2%. La falta de viento y de lluvias es uno de los factores que se han alegado para explicar la fuerte subida del precio de la luz a principios de este año (aunque esto se verá reflejado en las cuentas del 2017). El resultado operativo subió un 5% gracias a la mayor producción de energía. La empresa presidida desde hace más de una década por Ignacio Sánchez-Galán ha anunciado que subirá el dividendo de aquí hasta 2020 un 30%, y dedicará entre el 65% y el 75% de su beneficio a la retribución del accionista.

Hasta aquí las cifras. Los periodistas ya no tienen la oportunidad de preguntar a los máximos responsables de las eléctricas por temas controvertidos como la subida de la luz en enero o la pobreza energética porque hace tiempo que Endesa, Iberdrola y Gas Natural Fenosa, que dedican amplios recursos a campañas publicitarias y están entre los principales anunciantes de muchos medios de comunicación, no ofrecen ya esas ruedas de prensa para presentar sus cuentas anuales. Se limitan a dar explicaciones en conferencias telefónicas a los analistas, que no suelen preocuparse por cuestiones sociales.

Esta medida social, impedía que a cualquiera que no pudiese pagar el recibo y estuviese bajo la protección de los servicios sociales municipales se le cortase el suministro eléctrico. Los recibos -el precio de la luz- ha ido subiendo, según el gobierno, por la falta de lluvia y viento, pero eso no justifica la subida porque, aunque ha mermado la producción de las centrales hidroeléctricas y eólicas -las más baratas en producción-, y obliga a usar las centrales cuyos costes elevan el recibo como las plantas de ciclos combinados. El ministro de Energía, Álvaro Nadal, dijo que la subida es por el aumento de precio de los carburantes, pero es un argumento falso. El Gobierno de Rajoy contó con el precio del petróleo más barato de la historia, llegó a los 30 dólares barril en la primera legislatura y ahora está en torno a los 60. En 2007 el Gobierno de Zapatero también afrontó una sequía y el precio del barril Brent estaba entre 90 y 120 dólares y el recibo de la luz era bastante más barato.

Otro palo a leyes catalanas de protección de los más desfavorecidos.