lunes, 31 de marzo de 2014

La verdad del Mercat de Calafell

FOTO: DIA DE LA INAUGURACION DEL MERCAT DE CALAFELL
Este escrito está hecho por una persona, paradista, manifestando sus quejas. Las mismas que el ayuntamiento no ha querido escuchar, entre otras cosas.

El pasado 29 de noviembre del 2013, entre un considerable gentío, fotos, políticos, degustaciones y sonrisas se inauguró el nuevo Mercado de Calafell.

Un mercado integrado por 17 paradas (entre las cuales me incluyo), que conviven en una misma planta con uno de los innumerables supermercados que tiene plantado en el país el gigante MERCADONA, el cual, se  nos ha  repetido hasta la saciedad que se trata de  “un paradista más”, puesto que contribuye en los gastos comunes del edificio.

Se trata de un nuevo mercado municipal, donde las últimas decisiones y la palabra final están en manos del Ayuntamiento local, el cual gestiona su funcionamiento a través de una empresa privada concesionaria contratada por él llamada CEMSSA.

Es decir, ellos disponen, eso sí …. pagando nosotros. Pero nos hemos de remontar a mediados del verano pasado, que es cuando se empezaba a gestar la génesis de la situación. Con las  obras aún en plena ebullición, a contra-reloj, y tras unas  atropelladas  licitaciones y adjudicaciones de las paradas a unos precios bastante desorbitados por metro cuadrado, eso sí, a pagar en “cómodos plazos mensuales”  durante 10 años tras una entrada nada despreciable, vino la cuenta atrás de infarto de cada paradista que tuvo que ingeniárselas y obrar verdaderos milagros para acondicionar unas paradas a poco más de un mes y medio de la inauguración, eso sí:  pagando cada uno de su bolsillo los costes de las obras.

Digno de admiración y mención son  la inversión  y esfuerzo tanto económico como personal que  tuvieron  que hacer los paradistas  para adecentar la entrega de un puñado de metros cuadrados de hormigón, sin pavimento, sin intalaciones eléctricas, ni de agua, ni permisos…..en definitiva un trocito de suelo rematado  por un par de paredes a tocho vista.

A su vez  y mientras tanto,  tuvieron el detalle también de poner en nuestro conocimiento un Reglamento del Mercado al cual nos teníamos que ceñir. Un Reglamento, no elaborado ni consensuado por los paradistas, sino redactado por una consultoría-asesoría  externa contratada por el Ayuntamiento, que continuaría sus servicios a posteriori  tras la inauguración... pagando nosotros.

A pesar de que la Junta Directiva del antiguo mercado (que representaba a los paradistas) presentó  múltiples alegaciones que ponían objeciones a diversos puntos de la normativa propuesta, el ayuntamiento desestimó lo que creyó oportuno e hizo caso omiso de gran parte de las peticiones que discrepaban del texto presentado. Así pues el Ayuntamiento se encargó de blindar un Reglamento no votado ni acordado por los paradistas, simplemente impuesto,  reservándose el derecho exclusivo a modificarlo si se tercia, y  el  cual contempla entre otras cosas, su potestad de elegir a dedo la empresa que debía gestionar el Mercado. Una empresa, que al fin y al cabo, también pagamos nosotros indirectamente con nuestros impuestos locales.
 
Entre las “lindezas”  de este Reglamento está la imposición de un horario salvaje de 12 horas continuadas, (como si del Corte Inglés de la Plaza Catalunya se tratara), de lunes a sábado. Horario poco viable a no ser que puedas (y este no es mi caso y me consta que el de alguien más) contratar turnos rotativos de personal. Muchas gracias señores, así se ayuda al pequeño comercio.

Otra bondad del susodicho Reglamento es la potestad del Ayuntamiento a vetar decisiones acordadas y votadas por una mayoría del conjunto de paradistas, en aras( o no) de cumplimentar un reglamento que hemos  tenido que acatar implícitamente, te gustase  o no, si no querías perder tu derecho a la concesión.El conjunto de paradistas parece sólo tener derecho a realizar propuestas no vinculantes, es decir nosotros proponemos pero ellos disponen.

De esto se desprende que la  decisión votada por una mayoría  de tener opción a cerrar los lunes para descansar, cuando se abra los domingos durante varios meses, fue tumbada por el ayuntamiento.


Muchas gracias señores, así se ayuda a conciliar la vida familiar con la laboral: vivir para trabajar.

Especial  mención merece el episodio vivido en la última  Junta General Extraordinaria de paradistas, donde se supone que se debían debatir y aprobar los presupuestos del presente  año para el pago del mantenimiento de los espacios comunes del Mercado, y fijar las cuotas a pagar mensualmente a coeficiente por cada paradista.

La Junta Directiva de paradistas parecía poco más que un invitado de piedra cuando ante el estupor de los presentes( incluida la propia Junta),   nos presentan debido a “la premura y al carácter de urgencia” unos presupuestos ya aprobados unilateralmente por ellos mismos…….eso sí:  a pagar por nosotros . Entiéndase  que este” acto solidario”  para ahorrarnos trabajo  fue perpretado por el Ayuntamiento (vía regidor),CEMSA, y la empresa consultora externa,( que viene a ser para el caso las tres cosas lo mismo).   Así pues: “no ha lugar, los números y las partidas ya están hechos y calculados, este no es un mercado autogestionado, señores”.


En conclusión, hay  que acatar:  una empresa de limpieza que no elegimos nosotros,     contrada por CEMSA ( la empresa  concesionaria implantada por el consistorio) , que  limpia un pavimento rugoso y de difícil limpieza que nadíe quería pero que el Ayuntamiento escogió,unos operarios  del Ayuntamiento , un celador impuesto, una consultoría externa que nos ayuda en las gestiones que nadie pidió   y otras partidas varias incluidas en el presupuesto……..eso sí: pagando nosotros.
 

Hubiese estado bien, creo yo, el poder optar a tener consenso y acuerdo a decidir cómo administrar,optimizar  y amortizar nuestros recursos y nuestro dinero. Al fin y al cabo, no nos han ,ni nos  van a regalar nada.
 

Huelga decir, en otro orden de cosas, que CEMSSA, brazo ejecutor del Ayuntamiento, opera a través de un director de mercado que entre otras tareas tiene la de recordarte “amablemente” que tienes que cumplir las sagradas escrituras del Reglamento y que no puedes extralimitarte 20 centímetros de tu parada porque has puesto unas plantas y flores que rebasan el borde de tu local, ocupando el espacio común,  o porque has cerrado un par de días de 14:30 a 16:30 porque la afluencia de público a esas horas es escasa.

Te recuerda , en  una velada amenaza,  que a la próxima  falta  te tiene preparado  un expediente sancionador ,  que no tendrá otro remedio que cursar, del cual se derivan unas multas  económicas nada desdeñables (desde 100 € hasta 6.000€, según la gravedad y reiteración de los hechos). A   golpe de sanción se  va imponiendo el Reglamento……..en tu propio negocio.


En mi humilde opinión  creo que  las normas  de una comunidad pueden ser  modificadas y  que se han de adaptar a las circunstancias y a la realidad del momento ;  el sentido común y el consenso debieran estar por encima de ellas.Al fín y al cabo nos hemos metido  en este “embolao”  para intentarnos ganarnos la vida.
 


Este es un mercado municipal y de “servicio público” como bien expone este nuestro Reglamento, pero al parecer  se pueden hacer excepciones según conveniencia;
 

El párquing, aunque se pretenda  de uso exclusivo para los clientes del Mercado y Mercadona, no deja de ser municipal o sea que así pues, si el ayuntamiento decide que hay que abrir las barrerras del párquing  del mercado porque pasa la rúa de los carnavales y claro faltan aparcamientos,  se abren que no pasa nada……..al fin y al cabo el mantenimiento lo pagan los paradistas y Mercadona…….Servicio público,dinero privado.
Caso aparte son los  lavabos del mercado que    son irremediablemente y a la práctica,  los lavabos públicos de Calafell. Situados en una zona estratégica y neurálgica  pueden  confluir personal autóctono, foráneos, turistas accidentales, clientes de Mercadona, clientes del Mercado,paradistas del mercado ambulante, clientes del mercado ambulante, o simplemente viandantes  que van buscando mingitorios. Esto,  claro está,  tiene su coste extra  de limpieza y de  mantenimiento.

El Ayuntamiento ante este craso error de cálculo, de diseño y de  falta de previsión  y cuando “se  masca la tragedia “, se quita el muerto de encima y decide amablemente  darnos la opción a “privatizar” los lavabos.
En este caso, parece que esta parte del Mercado deja de ser municipal y los lavabos quieren ser declarados formalmente no públicos. Leáse (dicho sin eufemismos)  como si nos dijeran: “señores arreglénselas como puedan, ciérrenlos si quieren, sólo exclusivo para clientes…. porque nosotros no vamos a poner ni un céntimo para su mantenimiento.. Esto , mire usted, preferimos no gestionarlo.” 

Me gustaría concluir diciendo que  aunque hablo a título  personal,  sé  que mucha gente está de acuerdo conmigo fuera y dentro de este Mercado, aunque en público no lo expongan, por temor, desconocimiento, falta de ganas o simplemente hastío.

Me consta existe un descontento de cómo se están llevando a cabo las cosas. Personalmente me siento prisionera de un reglamento estático y rígido custodiado por las fuerzas del orden, que me obligan a pasar por un tubo ……..pueden contestarme si quieren : sabías dónde te metías. Sí, pero yo sólo quise no perder una oportunidad de ganarme la vida, y no perder una concesión,  y nunca estuve de acuerdo con muchas cosas. Ejerzo mi derecho  a la libertad de expresión  y a denunciar los puntos  que creo no bien resueltos.

Bien está que haya una normativa mínima,unas garantías legales  por las que el Ayuntamiento vele, un respaldo oficial , pero no que tome el protagonismo y mueva todos los hilos. Mejor sería que todos pusieran de su parte y fueran lo bastante generosos como para ayudar al pequeño comercio que bastante tiene con lo que tiene…..hoy en día ya es un acto de valentía ser autónomo. No nos pongan las cosas más difíciles de lo que son.En ente entorno de crisis de consumo galopante y competencia feroz entre grandes cadenas, creo que no es demasiado si pido que  intenten ayudarnos y no hacernos la trabanqueta a la primera de cambio.Que somos negocios familiares.

Debiera existir más flexibilidad, dentro de un orden,  para que todos pudiésemos ganarnos la vida.  Más consenso, más acuerdos y menos sanciones, más votaciones, más comunicación,  y más voces que expusieran las diferentes opiniones  y opciones a elegir.
Dejo un reguero de esperanza  a que las cosas puedan cambiar en lo sucesivo.