domingo, 6 de noviembre de 2016

Cambio radical de modelo fiscal en Calafell: se introduce la progresividad en los impuestos y el pago por los servicios realmente prestados o consumidos


Las ordenanzas fiscales del Ayuntamiento de Calafell para el próximo año significarán un cambio radical de modelo tributario. Los dos ejes básicos de esta reforma son la introducción de elementos de progessivitat en los impuestos y el pago de tasas por los servicios prestados o consumidos realmente, como en el caso de la basura y o el agua. De esta forma, la tributación municipal será más justa y solidaria.

Este nuevo modelo, que entrará en vigor a partir del 1 de enero, ha sido posible después de intensas negociaciones entre los grupos municipales, de resultas de los cuales se han cerrado sendos acuerdos entre el gobierno municipal (formado por PSC, PP y UAM) y los grupos de ERC y de la CUP. Estos acuerdos, anunciados por los respectivos grupos en los últimos días, han permitido la aprobación de las ordenanzas 2017 con una amplia mayoría, insólita en los últimos mandatos.

Las nuevas ordenanzas consolidan la rebaja del 10% del recibo del IBI aplicada este año. Pero a propuesta de la CUP se introduce la progresividad en las bonificaciones, de forma que las familias numerosas o monoparentales se podrán beneficiar, como hasta ahora, en proporción al número de hijos ya su renta, pero también en función del valor catastral de la vivienda.

 Además, también a propuesta de la CUP, el fondo para subvencionar el pago de este tributo a las familias con grandes dificultades se amplía hasta un mínimo de 80.000 euros anuales. Para hacer que aporte quien más gane o tenga, los tipos del IAE y de las plusvalías se llevan al máximo. Se ha tenido en cuenta que por IAE sólo tributan las empresas que facturan más de un millón de euros, es decir bancos, multinacionales y grandes compañías, de forma que el tejido económico local no queda afectado.

Y en cuanto a las plusvalías, cuando la transmisión de bienes es por sucesión familiar ya tiene un 95% de bonificación.

También se crea una tasa sobre los pisos vacíos, de inspección y control. Será una tasa dirigida en su práctica totalidad a los grandes tenedores de viviendas vacías.

Los recibos de la basura y el agua
El cambio se hará especial visible en las tasas de la recogida de basura y del agua. La gran novedad es que la ciudadanía pagará exclusivamente por el servicio realmente recibido. Es decir, si en una zona la basura se recoge cinco días a la semana, se pagará menos que si se recoge siete días. Además, se diferencia entre pisos y viviendas unifamiliares y los solares empezarán a pagar esta tasa.

Con este conjunto de medidas, un 90% de viviendas del municipio tendrán un recibo más bajo que el actual. Además, habrá bonificaciones para las familias numerosas y monoparentales, una tarifa social y un descuento en función de reciclaje: en las zonas donde aumente la recogida selectiva, el año siguiente el recibo bajará.

En cuanto al agua, se abandona el sistema de mínimos, pensado para garantizar el mantenimiento del servicio, por una cuota de servicio de importe fijo, que cubrirá este costo. Y a partir de ahí se pagará exclusivamente por metros cúbicos consumidos.

Así se seguirán las insistentes demandas del Síndic de Greuges, formuladas en el Ayuntamiento de Calafell desde hace años. Además, habrá un sistema de tramos que fomentará el ahorro de agua, ya que el metro cúbico será más barato para quien consuma menos.

Otra novedad es que habrá una tarifa social con descuentos muy importantes para la gente con menos recursos. Tanto ERC como la CUP han sido especialmente insistentes en estos puntos, que el gobierno comparte. Todos los grupos que han aprobado las ordenanzas lo consideran de estricta justicia.

Por su parte, el precio de los vados actualizará, después de años de no hacerlo y quedar desfasado. Los vados costarán a partir del próximo año 40,62 euros anuales. A pesar del aumento, Calafell seguirá siendo uno de los municipios costeros con un precio más bajo.