jueves, 12 de octubre de 2017

Calafell dispondrá de un espacio de control de cámaras informatizado en la comisaría

El Ayuntamiento de Calafell ha aprobado adecuar la comisaría de la Policía local, con una inversión de 57.477,72 euros, para habilitar un espacio informático y de control de cámaras de vigilancia.

Todo esto se encuadra dentro de las mejoras en seguridad y control informático que está llevando a cabo el Ayuntamiento de Calafell, que ya anunció en septiembre que colocaría cámaras de control en todas las entradas del municipio y en las urbanizaciones. Esas cámaras tendrán un reconocimiento de matrícula digital.

Los dispositivos están preparados para una identificación de matrículas de manera que si la placa es de un coche denunciado por robo o está implicado en un acto delictivo, salta una alarma en la Policía Local, lo que puede permitir un cerramiento de la zona.

El sistema también facilita la identificación de las matrículas que han entrado y salido de  una urbanización en momentos anteriores o posteriores a que se haya cometido un acto delictivo.

La Policía Local considera que el sistema, que ya funciona en urbanizaciones de diferentes municipios y en espacios de tránsito como las autopistas agiliza las tareas de investigación.

El proyecto de videovigilancia en Calafell se extenderá con cámaras en diferentes zonas del municipio. Estarán en los puntos que pueden ser más sensibles y las imágenes llegarán a un control central en la Policía Local de Calafell.

Las cámaras estarán en la calle Monturiol, que concentra la oferta de ocio nocturno y en el paseo marítimo. También estarán en el paso subterráneo bajo la vía del tren de la calle Pisuerga y en los alrededores de las calles Lluís Companys y Baixador, donde los vecinos han señalado que  hay situaciones que les generan inseguridad.

Los dispositivos de videovigilancia controlarán también edificios y equipamientos municipales y elementos del patrimonio como el castillo medieval, Cal Bolavà o la ermita de Segur que ha sufrido diversos ataques vandálicos.

También está ya en marcha la próxima utilización de un dron de vigilancia, controlado desde el nuevo centro informático de la comisaría de Policía Local. Ya está aprobada la partida para la compra y se está preparando la tramitación de permisos y formación para pilotar el aparato. Será un agente más pero con una rápida capacidad de desplazamiento a cualquier punto del municipio. En apenas un par de minutos el dron podrá ir desde las dependencias policiales a la urbanización más alejada. El aparato estará en las dependencias policiales y se le programarán unas rutas diarias para que las realice con autonomía en función de las épocas del año. 

Esa rapidez puede permitir captar la matrícula de un coche que huye tras un acto vandálico o un robo que denuncien los vecinos. «Lo suficiente para iniciar una investigación o para ver la zona hacia la que huye», explican en la Policía Local de Calafell. El aparato tendrá rutas prefijadas o será pilotado en zonas donde haya denuncias. El dron está enmarcado en un despliegue de cámaras de vigilancia en los puntos más sensibles del municipio como exigió el juzgado de El Vendrell tras la denuncia de una vecina por el ruido  en la calle Monturiol que acoge la oferta de ocio nocturno.

Así, además de las cámaras se incorporará el dron como vigilancia policial.  En el cuerpo explican que permite una mayor rapidez ante el aviso de una urgencia y analizar la situación real mientras llegan las patrullas.

En verano volaría sobre zonas boscosas para controlar columnas de humo,  las vías más transitadas  o las urbanizaciones y el top manta. En invierno podrá vigilar urbanizaciones que se quedan prácticamente desiertas.

Podrá usarse también pilotado desde las dependencias policiales en lugares puntuales donde los vecinos denuncien oleadas de robos o desórdenes. Las imágenes servirán para identificar a los autores y conocer el problema para despliegues de vigilancia.

La Ley permite la vigilancia mediante los drones y como apoyo para la seguridad ciudadana.  «Es un vigilante más y permanente  en zonas donde los vecinos muestran preocupación», señalan en el cuerpo.

En Segur, la comisaría también se reforma. Se adecuarán los vestuarios, en el edificio que ocupaba el antiguo CAP y se establecerá una dotación de policía de proximidad en el núcleo más poblado de Calafell. También está ya en funcionamiento una oficina móvil, que está en actos públicos o el mercadillo además de en controles de alcoholemia para recoger denuncias, lo que evitará desplazamientos hasta las dependencias policiales.

El vehículo permanecerá también en el mercadillo ambulante de Segur de Calafell para atender a las posibles incidencias que puedan surgir y en actos multitudinarios y fiestas de los diferentes núcleos.

El objetivo es poder recoger denuncias en el mismo lugar de los hechos y tener una presencia estática visible como punto de referencia. Ahora los ciudadanos debían desplazarse hasta las dependencias de la policía local al día siguiente de los hechos para poder cursar en las oficinas algunas de las denuncias.

La oficina móvil tiene todo el equipamiento para cursar denuncias.
El vehículo es de propiedad del Ayuntamiento pero durante los últimos años lo había utilizado Cruz Roja. Ahora el Consistorio ha considerado que puede resultar más útil a la policía local después de que Cruz Roja haya dejado de prestar algunos servicios en el municipio.

El objetivo es la proximidad a los ciudadanos y a cada núcleo. Destacan así las dificultades para desplazarse que tienen las personas mayores que viven solas en las urbanizaciones más alejadas del núcleo urbano  y que la furgoneta permitirá facilitar algunos trámites. En este sentido explican que era una demanda que había desde hace años. Para la dotación del equipamiento se ha preguntado a los agentes cual son los elementos necesarios para la nueva función de oficina móvil.