miércoles, 18 de octubre de 2017

¿en qué se invierte el incremento en el recibo del agua de Calafell?

Hace unos meses publicamos las nuevas ordenanzas fiscales 2017. En ellas había un apartado que generó polémica por parte de un grupo en la oposición (CIU) que afirmó que algunos vecinos pagaban más de un 50% que antes de que se anulara el importe fijo de 30m3, pidieron recibos a los vecinos pero meses después aún no tienen ninguno.


Las nuevas ordenanzas van en función de que quien gaste más, paga más. El incremento medio de Calafell ha sido de entre 2 y 4 euros y el consumo medio de agua es de 12m3 por vivienda. Como se puede ver en esta factura:





hay un leve aumento del recibo pero ¿en qué se invierte?

Pues en lo prometido, renovar las vetustas canalizaciones:



Ya que otro aspecto a solucionar con la modificación del recibo del agua es el tema de las canalizaciones de fibrocemento. Mientras que la dureza del agua que bebemos en Calafell está dentro de los estándares, las canalizaciones no; Ya explicamos ampliamente el nuevo recibo del agua. Quien gaste más (o malgaste) pagará más, quien racionalice el consumo pagará menos. El mínimo de 30m³, se gastasen o no, ya es historia. 


 (imagen: El Periódico - febrero 2010)


Una de las medidas más importantes que se anunció con el nuevo recibo del agua era que habría una parte fija que serviría para poner al día las vetustas canalizaciones de agua de Calafell. 

Un 69% de ellas todavía son de fibrocemento (Uralita) considerado material tóxico. En España, el amianto se comercializó bajo esos dos nombres (Uralita y Fibrocemento) y las tuberías de innumerables poblaciones, aún son de ese material. 

Si está bien conservado y debidamente aislado no es tóxico, pero se estima que una estructura de amianto tarda entre 40 y 50 años en liberar fibras tóxicas para la salud. Acometer el cambio de las canalizaciones es algo que "no se ve y no se vota". Hablando claro, sustituir las antiguas canalizaciones supone molestias, abrir zanjas, cambiar los tubos de fibrocemento por otros de material nuevo y no tóxico, cerrar zanja y allí no ha pasado nada. Pero había que hacerlo. 





Además, el mal estado de las canalizaciones hace que se pierda por el subsuelo un 37% del agua que el ayuntamiento compra al CAT (Consorcio de Aguas de Tarragona). En el acuerdo con Sorea, se estipuló que una parte del recibo del agua se dedicaría en exclusiva a renovar la red de distribución de agua. Y por eso empezarán ustedes a ver operarios que inyectan helio en las tuberías para ver el estado y decidirse a sustituirlas, ya que conviene saber qué tramos conviene renovar primero. 

En las fotos, se ven las obras planificadas con el Fondo de Reposición, en las calles Girona y Foix, substituyendo las actuales canalizaciones por unas nuevas, no tóxicas y de mayores dimensiones. Ese fondo permite que se renueve paulatinamente el 60% de la canalizaciones de agua de Calafell y que no se pierda, por fugas, una gran cantidad de agua en el subsuelo.