martes, 21 de mayo de 2019

JORDI SANCHEZ, CALAFELL ON VA?


Calafell on va? Quan se surt de port la tripulació ha de saber on va, i és així com es genera confiança amb el comandament.

Pues esto lo dice uno que no se sabe ni a dónde va, porque ha intentado llevar el rumbo que fuera, da igual, con tal de meterse en algún partido y lo que sí se sabe es de dónde viene.

La historia de Jordi Sánchez en Calafell se puede resumir con la expresión "no se va ni con agua caliente". Desde su "marcha" del PSC en 2011, ha aumentado bastante la población en Calafell que registró el récord de población empadronada (25.444 hab) este año. Algunos no saben ni quién es este individuo ni lo que hizo durante su mandato.

En junio de 2011, el último pleno de la legislatura, Sánchez dio la palabra a los concejales para que se despidiesen y al llegar su turno anunció su marcha. Exactamente dijo que dejaba la política municipal.

No fue una decisión tomada por él, fue una decisión del partido consensuada. Yo mismo informé al blog, en un comentario anónimo, de que aquel día, se invitaba a Sánchez a no recoger el acta de regidor

Lo que sucedió a partir del 23 de mayo de 2011 fue lo siguiente:

El mismo Sánchez entró en una dinámica, mientras era alcalde, en que prácticamente eran él y su mujer los que tomaban las decisiones sin contar con nadie más. Ni siquiera con los regidores de su propio partido. Al final, la propia ejecutiva firmó que él abandonara el partido. De una cosa a la otra sucedió lo siguiente:

Lo primero que le dijo el grupo municipal del PSC, fue que plegara, dado el resultado electoral y que cumpliera lo que dijo una vez, que si perdía elecciones, se iría. Eso, ocurrió del lunes al jueves tras las elecciones (23 a 27 de Mayo). Todo el grupo municipal, menos dos personas, le dijeron, además, que era el momento de hacer un relevo generacional, de modelo, de maneras de hacer. Sánchez dijo que si querían su cabeza en una bandeja o qué, cabreado y trabajando el "caire victimista". Dijo que le dejaran unos días para ver qué salida profesional buscaba y como encarar su vida, pero fue llegar a su casa y al día siguiente ya estaba llamando al partido para evitar que lo convidasen a marchar los del PSC Calafell.

Como no quería dar su brazo a torcer, se reunió a la ejecutiva y de 9, 5 firmaron para que plegara. De los 4 que no, dos eran Sánchez y señora. Se le dijo que, ante el voto con mayoría de la ejecutiva, si no plegaba, se disolvía la ejecutiva y se nombraría una gestora. Ante eso, Sánchez vió que no tenia nada que hacer porque si se disolvía la ejecutiva él dejaba de ser primer secretario. Al verse entre la espada y la pared, cedió, pero no sin llamar antes a Tarragona y a gente del partido y de todas-todas intentar que hubiera una especie de pacto para que él siguiera ahí como fuera.

Como no plegaba el tío, hubo una reunión en la sede, de unas 30 y tantas personas, que una por una le cantaron la caña a Sánchez. Al final, salió de allí con un cabreo enorme, eso el viernes 27. El lunes 30 aún seguía diciendo que se lo pensaran, que lo dejaran de regidor, pero se le dijo que ni hablar, que ¿cómo esperaba que se presentara una nueva forma de hacer las cosas si seguia él ahí metido? manteniéndole con 500 euros en una silla y por otro lado estar hablando de un discurso de novedad, pues iba a ser que no. La militancia, la ejecutiva, todos a favor de que plegara.

Sánchez intentó quedarse de todas las maneras posibles y como no cedía, al final se encontró a casi todos los militantes que se reunieron para decirle que se fuera de una vez. Se fue haciendo ver que todo era una decisión suya, se acordó que se le dejaría irse con dignidad diciendo en el pleno municipal que se iba como decisión propia.

Durante estos años, Sánchez ha empezado negando que fuese a volver a la política municipal pero desde entonces se sabía que Sánchez quería volver y estaba tratando de allanar el terreno. La ideología da igual porque lo ha intentado con ERC y le salió mal y, al final, se presenta con una agrupación de electores, para la que ha obtenido 500 firmas, según cuentan apoyado por CIU/Sumem para intentar erosionar al actual alcalde, Ferré.

Antidemocrático
Jordi Sánchez es el prototipo de antisocialista por excelencia. Siempre puso sus intereses personales por encima de los del partido. Sus métodos dentro del PSC de Calafell fueron totalmente antidemocráticos. El PSC de Calafell, tras su marcha, fue el que, en la comarca del Baix Penedès, llegó a más militantes  de las JSC (juventudes). Sánchez las tenía vetadas. Así de claro.


Memoria de mosquito
Se le ha olvidado que prometió que, en el caso de perder las elecciones, se retiraría de la política. Y perdió en 2011. Y no se retiró por su propia voluntad.

JUNIO 2011

Jordi Sánchez dejó la política activa en junio de 2011 después de que el PSC de Calafell, tras perder por muy poca diferencia (1 regidor) las elecciones municipales de ese mismo año le invitó a cumplir la promesa de que si no ganaba, se iba. Meses antes de esto, antes de que le pidieran que abandonara el partido, había intentado descabalgar de las listas electorales a algunos que había quemado en movidas de todo tipo (POUM, carril bici por sorpresa, reuniones vecinales de alto voltaje) como al entonces regidor de Urbanismo y actual alcalde, Ramon Ferré. Ahora vuelve a política tras haber dicho muy claramente esto:



Pues bien, cada cual se puede presentar donde quiera y con quien quiera pero siempre hemos sido muy críticos con las "viejas glorias" que se reenganchan. No es un término peyorativo. Por viejas glorias entendemos a aquellos que, sobrepasando la edad de jubilación y habiendo ejercido como alcaldes y dale que te pego, ahí siguen: Parera (1936, 83 años), Triadó (1947, 72 años) y Sánchez (1949, 70 años). 

Entre estos 3 nombres se han repartido la alcaldía de Calafell desde 1987 hasta 2015 (junto con Olivella, que sí se retira, con una buena pensión y habiendo estado estos últimos años con un sueldazo en la Diputació de Tarragona, como Sandra Suárez, enchufada como cargo de confianza a dedo de Olivella), alternando unos y otros (puede que la salvedad sea Triadó, que con sus cosas buenas y malas, era reelegido siempre desde 1987 hasta 2003 cuando, por imposición desde arriba se le obligó a dejar el cargo a mitad del mandato 2003/2007 en favor de promocionar a Joan Olivella, que entonces estaba en Turismo). Sánchez tuvo varias alcaldías, una que recuperó en febrero de 2003 tras mociones de censura y unos "pollastres" que salieron en los medios de comunicación. Volvió a ser alcalde entre 2007 y 2011. Y, tras perder las elecciones en 2011, anunció que se retiraba de la política.

3.4.2010 - 2000 Manifestantes en Segur - POUM

Jordi Sánchez no dejó precisamente un buen recuerdo (la manifestación más numerosa de la historia de Calafell, cargos de confianza con sueldos estratosféricos, luchas internas, dimisiones de 4 regidores de ADMC, el affaire Romero, un regidor no adscrito que pretendía crear un partido a última hora a escondidas y utilizando su despacho municipal para montar el chiringuito, etc). Lo pasado forma parte de la mochila pero esperemos que estos partidos que salen a última hora y esos candidatos de reenganche como sargentos chusqueros, no saquen representación. Los primeros porque un partido, si quiere tener cara y ojos, se debe crear al principio del mandato de 4 años, trabajar esos 4 años y no lo típico, aparecer a última hora y a ver si suena la flauta. Los segundos, porque no tienen nada que aportar excepto calentar una silla.